Publicado: mayo 17, 2026, 10:30 am
El regreso más esperado de la historia de las artes marciales mixtas (MMA) es oficial. El irlandés Conor McGregor , la más grande superestrella forjada en la UFC, volverá al octágono cinco años después de sufrir una grave lesión en su pierna. Lo hará para enfrentarse al hawaiano Max Holloway, antiguo rival de Ilia Topuria, en un combate que supondrá una revancha del primer duelo que protagonizaron el de Dublín y el de Hawái en 2013 y que se saldó con el triunfo de McGregor por decisión unánime, algo que supuso el inicio de su ascenso meteórico en la élite de esta disciplina. Así, The Notorious y Blessed encabezarán el evento UFC 329, que tendrá lugar el sábado 11 de julio en el marco de la International Fight Week en Las Vegas. El anuncio del súper combate, que se disputará en el peso wélter (170 libras, 77,1 kilos), lo realizó el CEO de la UFC, Dana White, durante el último evento de la compañía, en el que el español Dani Bárez cayó derrotado ante Luis Gurule. El mandamás de la promotora estadounidense publicó toda la cartelera del evento, en el que destaca especialmente la pelea entre McGregor y Holloway. De hecho, es habitual que los eventos en los que participa el irlandés no cuenten con una cartelera muy grande, pese a que estará presente el inglés Paddy Pimblett frente al francés Benoit Saint Denis, pues solo su presencia en la velada ya atrae todas las miradas de la industria e incluso fuera de ella. Este histórico anuncio implica la vuelta a jaula de McGregor, un regreso que se llevaba rumoreando mucho tiempo pero que no llegaba a concretarse. Incluso el de Dublín llegó a programar un combate contra Michael Chandler en la International Fight Week de 2024, pero una lesión le alejó del octágono y se canceló el pleito. Ahora, The Notorious buscará una victoria seis años después , pues su último triunfo data del año 2020, momento en el que se impuso en el primer asalto a Cowboy Cerrone en el T-Mobile de Las Vegas, el mismo escenario que ahora acogerá su vuelta a la competición. Poco más tarde, llegarían, en 2021, dos derrotas de manera consecutiva ante Dustin Poirier, lesionándose de gravedad en la segunda de ellas. Ya no volvió a pisar la jaula. Con todo, casi trece años después de imponerse a Holloway, volverá a tener la oportunidad de brillar o, al menos, de ganar una bolsa multimillonaria. El contexto, eso sí, será completamente distinto. McGregor llegará como la mayor estrella en la historia de las artes marciales mixtas, conocido por su poder de nocaut, su personalidad provocadora y su capacidad para generar espectáculos dentro y fuera del octágono. Pero con una falta de ritmo competitivo más que evidente después de cinco años en el dique seco. Holloway, por su parte, representa la evolución y la constancia, convertido en uno de los mejores boxeadores de la UFC gracias a su volumen de golpes, resistencia y experiencia en guerras memorables dentro del peso pluma y ligero. El hawaniano no ha parado de pelear, con resultados de todo tipo: con victorias espectaculares como la de Justin Gaethje por el BMF o las derrotas ante Ilia Topuria por el título o la última ante Charles Oliveira también por el BMF. Sea como fuere, la pelea tendrá un enorme componente emocional y deportivo. Muchos aficionados consideran este combate como una revancha simbólica para Holloway, quien pasó de ser una joven promesa a consolidarse como campeón y leyenda de la división. Al mismo tiempo, McGregor buscaría demostrar que todavía puede competir al más alto nivel después de varios años marcados por lesiones e inactividad. Además, todo lo que toca el irlandés lo convierte en oro, incluidas las audiencias, y después de un inicio de año sin demasiados eventos de gran atractivo, este será un nuevo golpe de autoridad de la UFC y del propio McGregor a nivel mediático. Aunque es más que obvio que el irlandés ya no volverá a su pico más alto de nivel, su presencia en las conferencias de prensa y su aura de superestrella encima del octágono ayudará a celebrar un verano histórico en la UFC. Y es que, entre junio y agosto, se prevé la participación de las mayores estrellas del deporte. En junio, en la cartelera del UFC Freedom 250, esto es, el evento de la UFC en la Casa Blanca, estarán presentes Ilia Topuria, Justin Gaethje y Alex Pereira, tres de los luchadores más importantes de la actualidad. En julio, aparecerán los citados Conor McGregor y Max Holloway, además del inglés Paddy Pimblett. Y en agosto, aunque todavía no es oficial, se prevé que el número uno libra por libra, el daguestaní Islam Makhachev, ponga su título en juego ante Ian Garry. Unos eventos que permitirán hacer despegar los números de la UFC de nuevo. Regresando al asunto McGregor, durante la International Fight Week, Las Vegas se convertirá nuevamente en el centro del mundo de las MMA. La rivalidad entre ambos generará una atención mediática gigantesca, conferencias de prensa intensas y millones de espectadores alrededor del planeta. Más allá del resultado, McGregor contra Holloway en UFC 329 tendrá todos los ingredientes para convertirse en un evento histórico para la UFC y para los fanáticos del deporte de combate. El Rey del pago por visión está de regreso.
