Publicado: mayo 15, 2026, 3:30 pm
Mónica Cruz asistió al estreno en Sevilla de la serie Berlín. La actriz y bailarina está colaborando con la diseñadora Silvia Fernández en una línea de moda. En Sevilla habló con la revista Lecturas de su hija, Antonella, que tiene 13 años, y de sus sobrinos, Leo (15) y Luna (12), hijos de su hermana Pénelope Cruz y Javier Bardem.
Sobre su hija dijo que no está interesada en el mundo del espectáculo. «Ella está con sus estudios y es muy buena jugadora de voleibol. Yo siempre estoy su lado acompañándola, lo que ella vaya descubriendo y le guste, pues así va a ser».
Se reconoce estricta y consentidora a medias. «Pues hay mitad y mitad, hay que ir negociando todo el día. Más ahora, con la adolescencia. Pero bueno, es muy fácil, es buena niña y no me puedo quejar, la verdad. Y aprendiendo mucho de ella también. A mí, los miedos me llegaron con ella desde el día que la parí».
Mónica dice que la maternidad es una etapa complicada para las mujeres. «Es complicado para cualquier mujer. Con la maternidad tampoco nos lo ponen muy fácil, pero al final los niños te dan esa fuerza que se hace y llegas a todo. También ellos te ponen un sitio de priorizar, que es lo que realmente es importante, y por supuesto no hay que dejar de trabajar, porque yo tengo que trabajar, y además trabajo en lo que me gusta, así que no me puedo quejar».
Mónica habló también de sus sobrinos, con los que es más relajada, confesó. «A lo mejor me relajo un poco más. Si vienen a casa y mi hermana me dice, ‘No les des dulce, no sé qué’. Pues tampoco le hago mucho caso».
Y añade: «Pero si me tengo que poner firme con mis sobrinos, como estoy muy presente en sus vidas, lo hago. Tengo que hacer las dos cosas. También les puedo echar broncas y no pasa nada. Es que la verdad que estamos mucho juntos, y están muy presentes en mi vida, y yo en la suya. Así que si alguna vez les tengo que regañar, no hay problema. Pero son muy buenos niños todos. Así que no nos quejamos».
