Publicado: mayo 15, 2026, 12:00 pm
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y MÉXICO2 presentaron la Alianza Mexicana de Carbono (AMMC), una plataforma con la que buscan dar mayor escala al mercado de carbono en México, elevar la participación del sector financiero y dirigir más recursos hacia proyectos de reducción de emisiones.
El lanzamiento, realizado este 15 de mayo en las instalaciones dela BMV, reunió a más de 100 representantes del sector público, privado, financiero, comunitario e internacional. La nueva alianza se plantea como el primer espacio multisectorial del país orientado a ordenar la conversación técnica, impulsar propuestas de política pública y fortalecer la credibilidad de los instrumentos de carbono.
El anuncio llega en un contexto en el que la transición climática requiere nuevos canales de financiamiento. Para empresas, gobiernos e inversionistas, los créditos y bonos de carbono representan una vía para compensar emisiones, respaldar proyectos ambientales y construir un mercado con reglas más claras.
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Un mercado con avances
La AMMC parte de resultados concretos. De acuerdo con MÉXICO2, los mecanismos locales de carbono en México han permitido reducir 1.1 millones de toneladas de CO₂, cantidad equiparable a las emisiones anuales del estado de Morelos, y han movilizado 400 millones de pesos hacia proyectos de mitigación.
Para Eduardo Piquero, director de MÉXICO2, la prioridad ahora es ampliar la demanda mexicana y convertir a este mercado en un vehículo más relevante para canalizar capital climático.
Los mecanismos locales ya demostraron capacidad para reducir emisiones y movilizar recursos; la Alianza permitirá ampliar la demanda mexicana y consolidar un mercado que financie proyectos climáticos con mayor escala, certidumbre y participación privada», Eduardo Piquero, director de MÉXICO2.
La apuesta no es menor. Aunque México cuenta con experiencias regionales y proyectos en operación, el mercado aún enfrenta retos de estandarización, confianza, profundidad y coordinación entre los actores que participan en la compra, emisión y validación de créditos de carbono.
El sistema financiero busca entrar con mayor peso
Uno de los mensajes centrales del lanzamiento fue la necesidad de conectar los mercados de carbono con la banca y las mesas de inversión. La AMMC busca acercar a intermediarios financieros, empresas emisoras, compradores de créditos y autoridades para detonar un ecosistema con mayor volumen de operación.
Mariuz Calvet, directora ejecutiva de Santander México y presidenta de la Comisión de Responsabilidad Social de la Asociación de Bancos de México, afirmó que la banca tiene un papel central en la transición hacia una economía baja en carbono y en la expansión del financiamiento verde.
Javier Bernal, director de la mesa de dinero de GF Monex y miembro fundador del Consejo de Finanzas Sostenibles (CMFS), destacó que el mercado global de carbono ya moviliza 2,000 millones de dólares, por lo que México tiene margen para construir una estructura más profunda y funcional.
Bernal dijo que la conexión entre el sistema financiero y los mercados de carbono puede detonar liquidez, atraer nuevos participantes y convertir los bonos de carbono en instrumentos relevantes para financiar la transición productiva de empresas y gobiernos.
La nueva Alianza será un think tank sistémico clave para dar escala al mercado de bonos de carbono en México. Desde el sector financiero estamos comprometidos con una agenda coordinada entre reguladores, mercado y participantes», dijo Javier Bernal.
Delantera en compensaciones
La presentación de la AMMC también mostró que varias entidades federativas avanzan en el uso de instrumentos fiscales y compensaciones ambientales. Tamaulipas, Querétaro y Colima compartieron modelos que podrían ganar escala dentro de la nueva plataforma.
Tamaulipas, uno de los estados con mayor volumen de emisiones, ha desarrollado políticas para financiar proyectos ambientales de alta calidad, explicó Karl Becker, secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente estatal.
Querétaro, en tanto, cuenta con un impuesto a las emisiones de gases de efecto invernadero que permite canalizar recursos a proyectos de carbono mediante mecanismos de compensación. Ricardo Torres, subsecretario de Medio Ambiente, planteó que la Alianza puede convertir esas experiencias subnacionales en referentes para el país.
Colima también se posicionó dentro del debate. Francisco Castellón, jefe de Cambio Climático de la entidad, recordó que es el único estado que permite compensar hasta 50% del impuesto ambiental mediante créditos de carbono.
Certidumbre, demanda e inversión
La Alianza Mexicana de Carbono se presenta como un intento por pasar de los esfuerzos dispersos a una arquitectura de mercado. Su agenda incluye fortalecer la certeza jurídica, impulsar estándares técnicos, promover la integridad de los créditos y facilitar la interacción entre compradores, desarrolladores de proyectos y autoridades.
Naomi Flores, directora de estrategia de MÉXICO2, sostuvo que la plataforma busca construir un ecosistema basado en evidencia, con mayor eficiencia y credibilidad.
Para el mercado financiero, la oportunidad está en convertir la reducción de emisiones en un flujo de inversión más estructurado. Para los gobiernos, en encontrar mecanismos que acompañen los impuestos ambientales y las metas climáticas. Para México, en construir un mercado de carbono con capacidad real de crecer.


