Publicado: mayo 12, 2026, 12:30 pm
El Giro de Italia prosigue su idilio con Sudamérica en un estreno que no se podía imaginar. Jhonatan Narváez, ecuatoriano, ganó la cuarta etapa en su regreso a Italia por delante del venezolano Aular después de que el uruguayo Thomas Silva venciese una jornada en Bulgaria y se enfundase la maglia rosa. Inesperadamente, el mundo latino se cotiza de nuevo en el ciclismo. Una jornada de trampa con un puerto en el corazón de la etapa como si fuese un puente sobre un enorme río deparó una sesión de trabajo para el Movistar. El equipo español gasta fama, desde los tiempos de Induráin con Banesto, de conservador y poco arriesgado en la táctica. Hacia muchos lunas que no se veía mandar en una carrera tan grande al Movistar. Sus corredores fundieron al pelotón en el Corzo Tuno, un puerto de 14 kilómetros al 5,9 por ciento de desnivel medio y lo desalojaron de velocistas. Quedaron unos 40 ciclistas en cabeza, entre ellos Ourlis Aular, el esprinter venezolano que fue repartidor de Glovo en Madrid hace unos años. Intenso trabajo del Movistar, con sus ciclistas en cabeza del pelotón durante la mitad de la etapa, derrochando sudor e invirtiendo energías en el reducido esprint que le esperaba a Aular. Antes de la meta, Jonas Vingegaard trató de jugársela a otros aspirantes a la victoria con un lanzamiento en la pancarta del bono Red Bull que concede segundos extra. Pero el danés no es rápido y le birlaron la cartera Ciccone, Pellizari y Christen. El UAE, el equipo de Pogacar que ve el Giro desde su casa en Mónaco, perdió en Bulgaria a sus tres principales bazas en caídas, el veterano escalador Adam Yates, el pujante Jay Vine y el todoterreno español Marc Soler. Le quedan cinco corredores, pero aún así sigue siendo el mejor equipo del mundo. A un kilómetro atacó Christen y tuvo que neutralizar su arrancada Enric Mas, el capitán del Movistar, porque no había más fuelle para seguirlo. El venezolano Aular miró para atrás mientras se disputaba el esprint y él tenía la cabeza. Mal síntoma. Jhonatan Narváez calculó mejor la distancia, sentado en la bici, hasta que se puso en pie y la aceleración fue insuperable para el venezolano. «Es una victoria increíble para mí. He estado entrenando muy duro en Ecuador los últimos tres meses, con el apoyo de mi familia, mis amigos y mi equipo, por lo que esta victoria es también para ellos», declaró el ecuatoriano. El italiano Ciccone se convierte en el nuevo líder del Giro al arrebatar la maglia rosa al uruguayo Silva, que se quedó descolgado del pelotón en el único puerto del día.
