Publicado: mayo 11, 2026, 11:30 pm
La primera llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en 2016 fue interpretada en China como evidencia del declive de Estados Unidos, la debilidad de su democracia y la inestabilidad del orden global. Y, por todo ello, una oportunidad histórica para promover sus intereses. El curso de los acontecimientos no ha hecho sino afianzar esa lectura, pese a algún que otro sobresalto, y una década más tarde la oportunidad, mayor que nunca, pisa suelo patrio. La propaganda del régimen ha confirmado este lunes lo que ya era una certeza. El presidente estadounidense realizará una visita oficial a China del miércoles al viernes, en la que mantendrá hasta dos encuentros con el líder chino Xi Jinping . Ambos mandatarios «mantendrán… Ver Más
