Publicado: mayo 8, 2026, 8:30 pm
Sin ocultar sorpresa y disgusto, opinan con prudencia. Son exfutbolistas que han formado parte de la plantilla del Real Madrid, conocen lo que significa vestir la camiseta blanca y, sin obviar la gravedad de la situación, prefieren comentar desde la serenidad la convulsa actualidad que se vive en el seno del histórico club. ABC ha pulsado el parecer de varios exjugadores madridistas sobre la fea pelea protagonizada en las últimas horas por Valverde y Tchouaméni y sobre la enorme tensión que anida desde hace semanas en el vestuario de Valdebebas. Juan José Maqueda (57 años), centrocampista criado en la cantera merengue y futbolista de la entidad en diferentes categorías durante casi dos décadas (1978 a 1994), hace un análisis amplio y con perspectiva de lo sucedido: «Con la llegada de Xabi Alonso se buscaba algo diferente, había grandes expectativas. Y la verdad es que Xabi me sorprendió, el equipo llevaba a cabo una presión muy alta, tenía solvencia y logró buenos resultados. Pero todo cambió el día de Vinicius contra el Barcelona. Es algo que no había visto nunca. Habría que haberlo manejado mejor. Y ser más explícitos». «La destitución de Xabi fue clave porque los entrenadores no pueden ser siempre los culpables —añade Maqueda, que recuerda que en su etapa como segundo técnico del Castilla tuvo a Álvaro Arbeloa en la plantilla—. Por ejemplo, ahí está el caso de Luis Enrique, amigo mío, a quien se le da continuidad en el proyecto. Como jugador, a mí me pasó con Luxemburgo ( entrenador despedido en diciembre de 2005 ). La temporada queda trastabillada». En cuanto al conflicto particular Valverde-Tchouaméni y al general entre diferentes facciones de la plantilla, Maqueda prefiere «no darle demasiada importancia porque siempre pasan cosas en todos los clubes». Sin embargo, a medida que habla de ello, deja reflexiones claras e interesantes: «En nuestra época había gente que no se llevaba con compañeros y en el campo era diferente. Recuerdo que Cristiano dijo que no hacía falta irse de cena con los compañeros y ese equipo lo ganó todo. Lo que sí me sorprende es que nunca un capitán del Madrid, casos de Sanchís, Ramos o Camacho, ha hecho eso. Eso no puede suceder. Suele pasar, a mí me ha ocurrido, que se produzcan entradas duras durante un entrenamiento, pero hay que ser más maduro y controlar las emociones». «Los equipos no siempre son familias. Hay diferentes relaciones, pero no se puede llegar a eso —prosigue—. Yo no sé quién tiene la culpa, pero el capitán del Madrid tiene que dar ejemplo. Valverde hace un comunicado porque probablemente se siente culpable y responsable por ser el capitán. En otro tiempo esto no saldría a la luz y se solucionaría dentro, con conversaciones en el vestuario». Para el exfutbolista madrileño lo que ocurre en el actual Real Madrid son las consecuencias de una temporada convulsa. «La temporada ha sido irregular, pero el Madrid no necesita un entrenador con disciplina. Hace falta uno que haga rendir a los jugadores porque todos tienen su cuota de responsabilidad. Hace falta reforzarse con jugadores con más jerarquía porque se ha firmado a gente joven y eso es un riesgo». Con todo, Maqueda lanza un último mensaje de esperanza: «El Madrid va a volver, lo ha hecho siempre». «Yo he asistido a muchas broncas en mi época porque el fútbol es un deporte de mucho contacto, hay entradas fuertes —recuerda Mariano García Remón (75), legendario portero del Real Madrid desde 1971 a 1986-. La solución era separarlos y esas son cosas que deben quedar dentro del entrenamiento. El problema de lo ocurrido con Valverde y Tchouaméni es que sucedió dos días seguidos, y si pasa eso es que hay algo más entre ellos y ahí tiene que actuar el club. Porque hay entradas fuertes habitualmente y no pasa de ahí, pero cuando se traslada al vestuario es que hay más trasfondo. Y además, todo se maximiza más por tratarse del Madrid, eso seguro». En cuanto al balance general del curso, el excancerbero internacional lo tiene claro: «Cuando el Madrid no gana títulos es una mala temporada, pero las decisiones de futuro se deben tomar desde la tranquilidad, sin nerviosismo, porque, además, el Madrid tiene una buena base de jugadores». También opinó Luis Figo (53), extremo que corrió la banda del Bernabéu durante un lustro (2000 a 2005): «No estoy dentro del club y no puedo opinar exactamente de lo que ha pasado, pero estas cosas pueden ocurrir en un vestuario. La frustración y el momento te llevan muchas veces a tener actitudes que no son normales». «No será la primera vez ni la última que suceda algo así en el fútbol. Gestionar a 25 o 30 personas no es fácil y muchas veces se cometen acciones que no deberías», añadió el exjugador portugués. «Desconozco lo que ha ocurrido, pero roces hay en todas las empresas», asegura Agustín Rodríguez (66), también guardameta histórico del Real Madrid (1980 a 1990). «La solución de toda la vida es el diálogo. En mi época las cosas se solucionaban hablando cara a cara, intervenían los capitanes y los veteranos». Más escueto aún es Carlos Alonso Santillana (73). «No sé bien lo que ha ocurrido, solo lo que veo en los medios, pero es que los tiempos cambian», señala el que fue delantero cántabro blanco de 1971 a 1988. Otro portero legendario, Iker Casillas (44), dio su parecer durante un acto organizado por Movistar + previo al clásico de este domingo entre el Barcelona y el Real Madrid: «Todo tiene arreglo. Es cierto que llega antes de un clásico que puede valer una Liga para el Barça, pero hay que solucionarlo desde dentro. No entiendo que se vaya de madre», aseguró el exgaurdameta y capitán blanco, que estuvo 16 temporadas en el primer equipo (1999 a 2015).
