Publicado: mayo 8, 2026, 6:30 am
Hubo una época, a finales de los 90, en la que la televisión en abierto y la emoción sin filtro alguno aunaban fuerzas, cuando medio país se sentaba frente al televisor para ver Sorpresa, sorpresa y acabar llorando con historias ajenas.
Una de las más recordadas fue la de Mireia Ortiz, una adolescente que, en el último año del programa (1999, presentado ya por Concha Velasco), quería ser cantante y que era fan absoluta de Whitney Houston, que vivió uno de esos momentos que hoy serían carne de viral: conocer a su ídolo en persona, en directo, en el plató.
Su historia encajaba perfectamente en la fórmula del formato: una fan con una pasión desbordante por la música y una sorpresa que parecía imposible: invitaron a Mireia a cantar I Will Always Love You, tema central de El guardaespaldas, y, al poco de empezar la actuación, la propia Houston apareció en el escenario y cantaron a dúo.
Aquello, en la vida de Ortiz, no fue solo una anécdota televisiva, sino que con mucha probabilidad fue germen de algo más duradero: una vocación musical que, era evidente, ya estaba ahí. No era solo una fan emocionada: era una joven que cantaba y que soñaba con dedicarse a ello.
Durante un tiempo, nombre y rostro de la joven permanecieron unidos a aquel momento en Sorpresa, sorpresa, una etiqueta difícil de sacudirse, sobre todo en los círculos cercanos y sobre todo cuando se produce en plena adolescencia. Pero, aunque lo suyo no fue un salto inmediato a la televisión ni a la industria musical, Mireia sí siguió formándose y trabajando su voz hasta conseguir algo más sólido y personal.
Hoy, la cantante tiene una carrera discreta pero sólida en la música. Colabora con el restaurante Zazu de Valencia y con el espectáculo «de alto impacto visual» Airshow, que mezcla música en directo con acrobacias circenses.
Además, en 2020 su popularidad creció notablemente tras pasar por el plató de La Voz, en Antena 3.
En sus perfiles de redes sociales tiene covers, bailes, agradecimientos a todos los equipos con los que trabaja en sus diferentes facetas y, sobre todo, muchas referencias a Houston, que aún hoy hacen patente lo que significó para ella haberla conocido.
