Publicado: mayo 7, 2026, 2:30 pm
Asesinar a disparos a unos caimanes en directo podría salirle muy caro a un streamer estadounidense. Clavicular, un conocido creador de contenido de la plataforma Kick, decidió retransmitir cómo él y algunos amigos disparaban contra un animal subidos a una lancha en Florida. Un vídeo que rápidamente se hizo viral y por el que se enfrenta a hasta un año de prisión.
Todo ocurrió el pasado 26 de marzo en Everglades de Florida, EEUU. Braden Eric Peters, como se llama realmente el joven, acudió a la zona protegida del lago y emitió en directo el intento de asesinato contra el animal. Por ello, tres días después la Fiscalía del Condado de Miami-Dade decidió presentar cargos contra él.
De acuerdo a las alegaciones de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida, portar un arma de fuego y dispararla es completamente ilegal, especialmente en una zona como la que se encontraba. Según los datos ofrecidos por el juicio, el presunto incidente tuvo lugar en el muelle de la rampa para embarcaciones del Área de Gestión de la Vida Silvestre Francis Taylor Everglade.
Aunque lo más llamativo es que no se encontraba solo pues junto a él estaban los también streamers Andrew Morales,,conocido como Cuban Tarzan, y Yabdiel Anibal Cotto Torres. Sin embargo, el único acusado es Peters, por lo que se enfrenta a un delito menos de primer grado por el que podría acabar un año en la cárcel, además de otro en libertad condicional y una multa de 1.000 dólares (850 euros aproximadamente).
De acuerdo a los abogados defensores, los tres streamers simplemente seguían las órdenes de «un guía de hidrodeslizadores con licencia». «Ningún animal ni persona resultó herido. Estamos seguros de que, una vez que se conozca el panorama completo, la gente verá esto tal y como es«, recalcaron.
Aunque, en el vídeo se podía escuchar perfectamente bromas sobre el estado de salud del animal o si podía «comprobar» si estaba muerto o no. «¿Podemos usar las balas?«, se preguntó Peters que, al ver que otra persona disparaba, él hizo lo propio. «Sí, creo que está muerto», bromeó con tono jocoso.
