Publicado: mayo 5, 2026, 10:30 am
Luto en el mundo del baloncesto tras conocerse la muerte de José Rafael Ortiz Rijos, más conocido como Piculín Ortiz, fallecido este martes a los 62 años tras una larga batalla contra el cáncer colorrectal. Ortiz, primer jugador puertorriqueño en militar en la NBA, desarrolló gran parte de su carrera en el baloncesto español, jugando entre otros para los dos grandes de la Liga: Real Madrid y Barcelona. Con 2,08 metros de altura, Ortiz (Aibonito, 1963) debutó como profesional en 1982 en la liga nacional de su país con los Atléticos de San Germán, equipo en el que permaneció dos temporadas hasta 1985, cuando dio el salto a Estados Unidos para jugar dos años en la liga universitaria con el equipo de la Universidad de Oregón. Su buen desempeño en la NCAA le llevó a ser designado por los Utah Jazz en el puesto número 15 del draft de 1987, año en el David Robinson fue el número 1, y en el que aterrizaron en la NBA nombres como Scottie Pippen, Reggie Miller, Horace Grant o Tyrone Bogues. Piculín, sin embargo, decidió retrasar su entrada en la NBA para poder competir con Puerto Rico en los en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988. Eso permitió su aterrizaje en España para jugar en el CAI Zaragoza, donde permaneció hasta el final de la temporada 1987-1988. En la temporada 88-89 dio el salto a la NBA, primer jugador de su país en lograrlo. En su año de novato en la NBA jugó 51 partidos, promediando 2,8 puntos, en la primera temporada del legendario Jerry Sloan en el banquillo de los Jazz. Al inicio de la campaña 1989-1990 se vio aquejado de mononucleosis y sólo pudo disputar 13 partidos. Su pobre rendimiento en Estados Unidos provocó su regreso a España en febrero de 1990 para jugar en el Real Madrid, a donde llegó como sustituto del malogrado Fernando Martín, fallecido en accidente de tráfico apenas un par de meses antes. En febrero de 1990 alcanzó un acuerdo para dejar el equipo de Salt Lake City y trasladarse a jugar a España, al Real Madrid, que había perdido trágicamente a una de sus estrellas, Fernando Martín, en un accidente de tráfico un par de meses antes. Al año siguiente, en un movimiento poco habitual, fichó por el Barcelona, en el que estuvo dos temporadas. Ganó una Copa del Rey y quedó subcampeón de Europa. Festina Andorra y Unicaja fueron sus siguientes equipos en la liga española antes de regresar a su país para volver a vestir la camiseta del Atléticos de San Germán y jugar con el Toritos de Cayey, con el que consiguió el título de la Liga de Puerto Rico en enero de 1995, días después de ser elegido Mejor Jugador (MVP) de la Liga. De vuelta a Europa, Piculín se asentó en Grecia, donde jugó hasta 1998 en Hiraclión, Aris de Salónica (con quienes conquistó la Copa Korac) y PAOK. En este último equipo dio positivo por esteroides. Se le sancionó por dos años, pero poco después se suspendió el castigo por irregularidades en el procedimiento. Se retiró en el verano de 2006, después de disputar en Atenas 2004 en sus cuartos Juegos Olímpicos y de participar también en cinco mundiales. Tras el éxito deportivo llegó cierto derrumbe personal. En noviembre de 2011, Ortiz, que estaba inmerso en un proceso judicial al ser encontradas en su residencia del interior de Puerto Rico 218 plantas de marihuana -por el que más tarde fue condenado a seis meses de cárcel-, ingresó en prisión tras dar positivo por consumo de cocaína en un análisis sorpresa. Ese año declaró tener una depresión severa que lo había convertido en alcohólico y usuario de drogas. En julio de 2016 regresó 45 días a prisión por incumplir con las horas de servicio comunitario incluidas en la sentencia por posesión de marihuana. Piculín fue diagnosticado de cáncer colorrectal en 2023, y desde esa fecha venía luchando con la enfermedad. Tras su fallecimiento, Piculín recibió el cariño tanto de la Federación de Puerto Rico como de sus antiguos equipos. «Hoy Puerto Rico pierde más que un atleta. Pierde una leyenda. Gracias por tantas alegrías y por representar nuestra bandera con orgullo. Descansa en paz, José ‘Piculín’ Ortiz Rijos. Nuestro ‘Concord’. Tu legado vivirá en cada cancha y en cada generación que inspiraste», señaló la federación puertorriqueña en su comunicado.
