Publicado: mayo 2, 2026, 9:30 am
Con su discurso al Congreso, el Rey Carlos III ha hecho más por apuntalar la relación entre británicos y estadounidenses en una hora que todos los primeros ministros en los últimos diez años. El Monarca hablaba a los legisladores de una superpotencia occidental que se niega a ejercer como tal. Ya no provee de bienes públicos globales al mundo y, con demasiada frecuencia, entiende las interdependencias con los aliados -en comercio, tecnología, energía o seguridad- como vulnerabilidades por explotar. La guerra de Irán es solo un episodio más de este unilateralismo agresivo. El Rey hilvanó un discurso de gran calado histórico, hablando de valores y raíces comunes, en vez de deslizarse por la resbaladiza geopolítica. Aprovechó la celebración de la… Ver Más
