Publicado: mayo 1, 2026, 11:30 pm
Estados Unidos vive un momento de paradoja: en la democracia más vieja y estable del mundo, que este año celebra el 250º aniversario de su creación, cada vez importa menos votar. Es algo que pasa en las elecciones presidenciales: en estados muy inclinados a uno u otro partido –como aquí, en Nueva York, donde es casi imposible que gane un candidato que no sea demócrata– los votantes se pueden sentir superfluos. Esa situación afecta también al Congreso, a la Cámara de Representantes, donde los escaños se disputan en distritos electorales –un diputado por distrito– que se diseñan en los estados. Y está ahora mismo en una espiral de deterioro, de diseños ventajistas de distritos, que aseguran que solo pueda ganar… Ver Más
