Publicado: abril 30, 2026, 7:30 am
La Cancillería de México ha anunciado que enviará una queja diplomática a la Embajada de EEUU tras la difusión pública de acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico. Según la Secretaría de Relaciones Exteriores, las solicitudes de detención provisional con fines de extradición recibidas desde Washington no incluyen pruebas y, además, debían manejarse de forma confidencial conforme a los tratados bilaterales, por lo que su divulgación vulnera esos protocolos.
El Gobierno mexicano ha señalado que será la Fiscalía General de la República la que determine si existen elementos para proceder, mientras subraya que la forma en que se hicieron públicas las acusaciones —antes de ser evaluadas por las autoridades competentes— motiva el «extrañamiento» diplomático.
La reacción llega después de que el Departamento de Justicia de EEUU acusara a Rocha Moya y a otros nueve altos cargos de colaborar con el Cartel de Sinaloa, presuntamente facilitando operaciones de tráfico de drogas y armas a cambio de sobornos.
Los implicados supuestamente habrían protegido operaciones del cartel, facilitado información sensible y permitido el trasiego de drogas hacia Estados Unidos, a cambio de sobornos millonarios.
Alcaldes, policías y altos mandos entre los acusados
Entre los acusados también se encuentra el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez; así como el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el excomandante de la policía municipal de Culiacán, Juan Valenzuela Millán.
También figuran otros oficiales estatales y mandos de seguridad identificados como Enrique Inzunza Cázarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez y José Antonio Dionisio Hipólito.
Rocha Moya rechazó «categórica y absolutamente» las imputaciones, al señalar que carecen «de veracidad y fundamento», y acusó de que se trata de un «ataque» a su persona y al movimiento de la Cuarta Transformación (encabezado por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum).
Previamente, la Embajada de EEUU en México, respaldó la acusación contra los funcionarios y sostuvo que Estados Unidos investigará y castigará la corrupción ligada al crimen organizado cuando tenga «jurisdicción», aunque evitó pronunciarse sobre los detalles del caso ni sobre las imputaciones específicas.
El gobernador de Sinaloa mantiene su agenda global
El gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha, ha asegurado este miércoles que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, le apoya después de que la justicia estadounidense le acusase de estar relacionado con el Cartel de Sinaloa y de formar parte de una conspiración para permitir el trasiego de drogas hacia Estados Unidos.
«Sí, claro», respondió a preguntas de los periodistas sobre si la mandataria le apoya tras las acusaciones de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, al tiempo que informó que habló con ella sobre el tema después de que se hiciera público.
En su primera declaración pública desde que estallaron estas acusaciones, Rocha se declaró «tranquilo» y dijo estar «trabajando» por Sinaloa, por lo que, añadió, «no pasará nada».
«Todo debe encauzarse (…) No tengo más que decir», ha afirmado Rocha, quien subrayó que se quedará al frente del Gobierno estatal pese a las acusaciones relacionadas con el narcotráfico.
El funcionario ha explicado que se enteró por el comunicado oficial de Estados Unidos y que, por el momento, no ha recibido ninguna comunicación «oficial», en medio de los rumores que apuntan a que Washington podría haberle retirado la visa.
A la ciudadanía les ha pedido que «estén tranquilos» porque va a seguir «trabajando» por Sinaloa y tratando de resolver «nuestros problemas comunes».
«Voy a tener mi agenda normal», ha insistido.
