Publicado: abril 29, 2026, 11:00 pm
En este país, seas o no aficionado o aficionada al futbol, tienes una historia que te vincula con el deporte. Desde una pasión desbordante, quizás por herencia familiar, por obsesión estadística, sentido de pertenencia, preferencia o habilidades, hasta debido a un deshonroso y aturdidor madrazo con el balón en la cara.
Toda esa exhibición de sinsabores se pueden dar alrededor de una pelota. Y el mundo se va a encargar de que no olvides tu historia personal con el deporte del ‘joga bonito’ y terreno de las arbitrariedades raciales —vaya paradoja— y de clases más anticlimáticas de la vida pública. Todos tenemos una historia con el futbol como escudero —¿o como escuderos del futbol?—, para bien y para mal.
Una caja de Petri
Es el Auditorio Gabino Barreda de la Escuela Nacional Preparatoria, Plantel 5. La Prepa 5 para los cuates, en mero Coapa, en cuyos alrededores el tráfico es digno de calificativos de alta tensión. Esta zona de la Ciudad de México es ahora mismo un espacio de incertidumbre vial. Las reglas pueden cambiar según los trabajos de obra civil y de las manitas de gato por aquí y por allá. Allí se enclava este plantel preparatoriano de la UNAM que tiene más de 70 años de ser una especie de caja de Petri social.
Es un año mundialista. La justa futbolera más importante del mundo está por inaugurarse en esta ciudad. Desde hace tiempo, la Coordinación de Difusión Cultural UNAM y la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, en coordinación con la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), sabían de qué debía tratar el título de la temporada: futbol, pero de futbol, más bien, como pretexto. Después de todo: el futbol, siempre un pretexto.
La ceremonia
“¡Chela, chupe y albur! ¡Arriba el CCH Sur!”; “¡Lucha, guerrilla y batalla! ¡Arriba, arriba la Prepa de Tacubaya!”. Son dos de las porras menos funables, explícitas porras, todas históricas y coloquiales, de los planteles de nivel medio alto de la UNAM.
Son 14 entidades y todas están representadas en este acto protocolario de la entrega del libro del verano, que desde 2024 se realiza con un título que este miércoles se regala a las comunidades preparatorianas de la UNAM —ahora con adición de las universidades mencionadas—, las prepas y los Centros de Ciencias y Humanidades (CCH), unos 45 días de la inauguración de la justa mundialista. Para el acto, se anuncia, se imprimieron 240,000 ejemplares.
Es el acto protocolario. Se entregan sendos ejemplares a alumnas y alumnos representantes de las instituciones, con sus respectivas porras. En el presidium está el rector de esta red educativa, Leonardo Lomelí Vanegas; la coordinadora de Difusión Cultural UNAM, Rosa Beltrán, pero, sobre todo, el futbolista mexicano, leyenda viviente del balompié mexicano en Europa, el pentapichichi, Hugo Sánchez, al que, sorpresivamente aplaude el grueso de personas que, con toda seguridad, no lo conocieron en activo, pero sí por las compilaciones de sus acrobacias futboleras registradas en YouTube. Y lo ovacionan de verdad, y de pie.
También están presentes varias y varios de los autores de la antología en cuestión, entre ellos, la periodista deportiva, estadista deportiva y escritora Paulina Chavira, particularmente especializada en futbol femenil, otra de las industrias potencialmente emperifollantes de este país.
Bellos fueron los discursos protocolarios. Pero más bellos, para este caso, podrían ser los testimonios de los jóvenes preparatorianos, muchos imberbes, por lo menos literalmente hablando Los protocolos también son sentidos de la cortesía y nada más, pero son para romperse y más si eres joven. O al menos eso sugieren muchas de las leyendas plasmadas, pintadas, grafiteadas sobre los muros de la institución.
Todos padecemos o amamos el futbol
Emmanuel es un estudiante extrovertido de la Prepa 7 “Ezequiel A. Chávez”, en la Venustiano Carranza. Dice que quiere estudiar Relaciones Internacionales y que su objetivo es dominar inglés, francés, portugués, italiano, chino mandarín y japonés. Es parte del consejo interno de su prepa y asegura que ha estado en “brigadas, asambleas y aportaciones”. Fue elegido para recibir el ejemplar en representación de la comunidad de su plantel. “Me preguntaron si podía representar a la comunidad de la prepa en esta entrega simbólica. Más que nada porque soy muy conocido y muy querido por la comunidad”, dice con seguridad pasmante.
Emmanuel asegura que, particularmente, no le gusta el futbol, pero confirma la regla: “El futbol y yo, cero. O sea, no nos llevamos nada. Yo soy de natación, pero mi papá es fan de hueso colorado de los Pumas. Aunque no haya querido, sí crecí yendo a partidos. Quiera que no, el futbol siempre ha estado conmigo, aunque no me gustara”.
Sobre el furor que desata pasiones, obras y programas públicas alrededor del próximo Mundial de Futbol, a inaugurarse en la Ciudad de México, expresa: “Es un ‘amor-odio’ todo lo que está pasando. Me genera conflictos sociales, políticos y económicos, México es un país sí muy amigable, amistoso, lleno de cultura y tradiciones, de vida. Pero ahorita no estamos en un buen momento. No es un país ahorita estable para recibir a tantísima gente”, dice el estudiante.
Daniela es estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel sur. Ella fue elegida para recibir un ejemplar en la ceremonia. Más tarde, después de la ceremonia, comparte:
“Independientemente de quien lea el libro, se va a sentir identificado al menos por uno de los textos. Eso fue lo que me motivó a venir. Todos tenemos un vínculo con el futbol. Concuerdo con el prólogo de Amandititita: a mí tampoco me gustaba el futbol por experiencias de ese tipo, pero por llevar el tema a un lado más profundo, de cultura, resiliencia y de lucha de género, es donde te das cuenta que el futbol comunica, comparte, expresa y, sobre todo, transforma. Me parece que éste es un gran libro que tenemos que leer, aunque no te guste demasiado o no sepas suficiente de futbol; el libro comunica y enseña. Siendo sincera, no creí que un libro sobre futbol me enseñara mucho, y a mi pensamiento crítico”.


