Publicado: abril 21, 2026, 6:30 pm
Paloma Lago (58 años) denunció hace seis meses a un exconsejero de la Xunta, Alfonso Villares (entonces consejero del Mar), por presuntos abusos sexuales. La modelo decidió callar, a la espera de que la justicia se pronunciara.
Según publica El País, que ha tenido acceso a la denuncia, esta ha sido sobreseída, al no existir pruebas definitivas que determinen la culpabilidad de Villares, que cesó en su cargo para poder defenderse, según comentó en su momento.
La modelo ha dicho a este medio que ya no tiene por qué callar, especialmente, porque Villares habló la pasada semana en una rueda de prensa sin preguntas.
«Una jueza (la del juzgado de Ferrol que instruyó la causa), tres magistrados (los de la Audiencia Provincial que dictaron el sobreseimiento provisional) y el propio ministerio fiscal» han dicho «lo mismo» que ya había argumentado él: «Que la acusación carecía de cualquier tipo de fundamento y que no existía base ninguna para procesarme», dijo el político.
Sin embargo, Lago señala que ese sobreseimiento es provisional. «Es una situación muy delicada, estuve callada por respeto a la justicia como se me pidió y ahora, después de las cosas que he escuchado estos últimos días y con la verdad judicial en la mano, ya no tengo que callar más».
El sobresimiento es provisional y no libre, como ha comprobado El País, que ha visto el auto. «La Policía sigue actualmente con sus líneas de investigación abiertas», apunta, por su parte Lago. Y añade: «Existe la posibilidad de que sigan haciéndolo durante 15 años», que es cuando el delito prescribiría.
El documento afirma que se archiva provisionalmente porque no existen pruebas suficientes para abrir juicio oral contra Villares. Sin embargo, matiza que lo que se conoce tras la investigación no es «tan concluyente como para justificar un cierre definitivo de la causa».
Lago denunció a Villares a principios de 2025 por agresión sexual, que según la documentación ocurrió la tarde del 27 de diciembre de 2024 en la casa de ella, donde ambos se encontraban. Una patrulla de la Policía Nacional y una ambulancia acudieron aquella tarde noche a casa de Lago tras el aviso de su hijo. Ella le había llamado para decirle que no se encontraba bien y que necesitaba ayuda. Según el auto de conclusión del sumario, la declaración de Lago fue «persistente en la incriminación y verosímil en su exposición, cumpliendo los parámetros establecidos por la jurisprudencia reiterada del Tribunal Supremo».
