Publicado: abril 14, 2026, 12:30 pm
Irene Rosales ha salido a explicar su postura tras las declaraciones de Kiko Rivera en De viernes, donde el DJ explicó su último desencuentro. Durante su paso por El tiempo justo, la colaboradora ha matizado y rebatido algunos de los puntos clave expuestos por el hijo de Isabel Pantoja acerca de lo sucedido en Semana Santa.
Según relató Rivera, quería hacer las maletas rumbo a Canarias durante las fechas festivas para reencontrarse con su madre y propiciar una estampa familiar con sus hijas, que llevan seis años sin ver a su abuela. Para ello, habría propuesto modificar puntualmente el acuerdo de custodia, sin encontrar el visto bueno de Rosales. El enfado, además, fue en aumento al pensar que Irene abandonaría Sevilla con las niñas, un viaje que, en realidad, nunca llegó a producirse.
Frente a esta versión, Rosales ha querido poner orden en el relato. «Me ha entre pereza y tristeza aclarar esto», ha lamentado. La tertuliana ha recordado que el convenio está establecido y que no se puede modificar según las circunstancias laborales: «Los años pares las vacaciones le tocan a la madre y los impares al padre».
Hecha esta aclaración, ha negado haber recibido una solicitud en los términos planteados por su expareja: «El a mí en ningún momento me pone que se va a ir a de vacaciones con la madre. Él lo único me dice es que tiene trabajo. Yo le digo que su vida es esta […] No podemos estar cambiando las semanas por el trabajo que él tenga».
Asimismo, ha comentado que la incertidumbre la llevó a cambiar sus planes y que, «con el miedo» a no saber cómo se resolvería la situación, optó por anularlos. «Lo que hice fue llevarlas a Semana Santa y hubo un momento en los que fui sin ellas porque no procedía», ha detallado.
Pese a las diferencias con su exmarido, Rosales ha dejado claro que no se opone a ese acercamiento con Isabel Pantoja, sino todo lo contrario: «La primera que voy a estar feliz soy yo, porque mis hijas están locas por ver a su abuela».
