Publicado: abril 4, 2026, 9:00 pm
Cientos de habitantes de la zona oriente de la Ciudad de México acudieron este sábado al Balneario Olímpico de Pantitlán para celebrar el Sábado de Gloria. Desde temprana hora, familias completas ocuparon las albercas, donde el agua se convirtió en el principal refugio ante el calor.
El ambiente fue festivo y familiar: niñas, niños y adultos jugaron con pelotas inflables, flotadores y chorros de agua, mientras otros simplemente se relajaban dentro de la piscina. Las risas, los gritos y el bullicio marcaron la jornada.
En los alrededores, sombrillas improvisadas, puestos y áreas de descanso se llenaron de visitantes que alternaban entre el agua y momentos para comer o resguardarse del sol. Algunos optaron por permanecer a la orilla de la alberca, atentos a los más pequeños, mientras otros aprovecharon cada rincón disponible para convivir.
La tradición del Sábado de Gloria volvió a reflejarse en este tipo de espacios públicos, donde el acceso accesible permite a las familias disfrutar de un día recreativo sin salir de la ciudad. Entre chapuzones, juegos y convivencia, el balneario se consolidó como uno de los puntos más concurridos para sobrellevar la jornada de calor.







