Publicado: enero 7, 2026, 6:30 am
La CIA estuvo durante meses intentando descifrar qué estaba pasando con los dobles agentes soviéticos que espiaban para Estados Unidos infiltrados en la KGB. En 1985 desaparecÃan los mejores trabajadores que tenÃa la agencia y con ellos toda la información que recababan para debilitar a Moscú. Los servicios de inteligencia estadounidenses y el FBI descubrieron que los funcionarios rusos estaban siendo arrestados, torturados y más tarde ejecutados sin una razón explicable porque presuntamente Moscú no sabÃa sus identidades secretas. Rusia fue eliminando a estos empleados uno a uno, casi una treintena de ellos espiaban para Washington, y no solo asesinaron a estas personas, también fustraron más de un centenar de operaciones clandestinas. A Rusia todo le estaba saliendo mejor de lo esperado y sin que sus rivales supieran cómo. Aquà entra en juego el agente Aldrich Ames , que se habÃa unido a la CIA como analista de documentos, hablaba ruso y estaba especializado en los servicios de inteligencia soviéticos. Aldrich Ames estaba familiarizado con el mundo del espionaje, su padre también sirvió a la CIA, este le ayudó a entrar después de abandonar la universidad. Debido a sus cualidades sobre el mundo ruso, pronto le enviaron a una misión en el extranjero. Su primer destino fue Ankara (TurquÃa) donde se centró en reclutar a oficiales de inteligencia rusos junto a su mujer Nancy Segebarth, también agente de la CIA, pero la operación no tuvo tanto éxito como se esperaba asà que le devolvieron otra vez a Estados Unidos. Fue entonces cuando decidió estudiar ruso y le asignaron, el 16 de abril de 1985, la División Soviética de la CIA, en Virginia, allà trabajó en secreto con oficiales de la KGB en la embajada de la URSS en Washington. Su carrera estaba en ascenso al ser el enlace entre los rusos y los estadounidenses. Sin embargo, sus problemas con el alcohol y con su exmujer le arrastraron a una espiral sin retorno. Como parte del acuerdo de divorcio tuvo que pagar una pensión alimenticia esto junto a sus deudas le llevaron a buscar más ingresos salariales, ¿y quién le iba a ofrecer dinero si era un agente de la CIA? Rusia. Moscú le llegó a pagar hasta 50.000 dólares por su primera información. En 1985, Ames se reunió varias veces con un diplomático ruso para transmitirle información clasificada sobre fuentes de la CIA y el FBI asà como operaciones técnicas dirigid as a la Unión Soviética. Un año más tarde fue trasladado a Roma, una vez instalado allÃ, comenzó a recibir instrucciones de la KGB para llevar a cabo la misión. Según los registros de la CIA, los rusos le habrÃan estado ingresando hasta 2,5 millones de dólares en los posteriores años. Cuando terminó su estancia en Roma, la CIA le asignó Washington, en la capital estuvo utilizando «buzones secretos» y escondites donde dejaba documentos clasificados para que los recogiera la KGB. Estos archivos contenÃan todo tipo de detalles: desde dispositivos de escucha conectados a las instalaciones espaciales de Moscú hasta tecnologÃa de vanguardia capaz de contar las ojivas nucleares de los misiles soviéticos. Los envolvÃa en bolsas de plástico y los depositaba en los lugares pactados. «Si iba a hacer un depósito de correos, antes hacÃa una marca con tiza en un buzón, los rusos la veÃan y sabÃan que el depósito estaba lleno de documentos», comentó la agente del FBI Leslie G. Wiser durante una comparecencia en el Senado para explicar cómo fue la detención. «Más tarde, al recuperar los documentos, borraban la marca. Entonces sabÃan que la transferencia de documentos se habÃa realizado de forma segura», explicó. La CIA empezó a sospechar de que tenÃan a un topo dentro y debÃan darle caza. En 1993, el FBI abrió una investigación contra Ames, el estilo lujoso de su vida y los problemas del alcohol le pusieron en el punto de mira. El exagente se compró un Jaguar, y una vivienda al contado, que más tarde reformó. «Se trataba del dinero, y no creo que él intentara jamás hacerle creer a nadie que fue por algo diferente», declaró Leslie G. Wiser al programa ‘Witness History’ de la BBC. El FBI y la CIA estuvieron 10 meses trabajando intensamente para detener a Ames . Los registros en su domicilio revelaron documentos e información que lo vinculaban con el servicio de inteligencia exterior ruso. El 13 de octubre de 1993, los especialistas en investigación observaron una marca de tiza que Ames hizo en un buzón, confirmando a los rusos su intención de reunirse con ellos en Bogotá, Colombia. El 1 de noviembre, agentes especiales lo observaron a él y, por separado, a su contacto ruso en Bogotá. Cuando Ames planeó un viaje al extranjero, incluyendo un viaje a Moscú, como parte de sus funciones oficiales, se aprobó un plan para arrestarlo. Finalmente, tanto Ames como su segunda esposa fueron detenidos en Arlington el 21 de febrero de 1994 por cargos de espionaje . De conformidad con su acuerdo de culpabilidad, el exagente entregó sus bienes a Estados Unidos y 547.000 dólares al Fondo de Asistencia a las VÃctimas del Departamento de Justicia. Fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional . En un informe del Senado, afirmarÃa que inicialmente creyó que se trataba de un acuerdo único para salir de su atolladero financiero, pero pronto se dio cuenta de que habÃa «cruzado la lÃnea y que nunca podrÃa dar marcha atrás». Aldrich Ames ha muerto este miércoles a los 84 años en una prisión del estado de Maryland. Fuentes de la Oficina de Prisiones han especificado que ha fallecido en una prisión del estado de Maryland, sin dar más detalles hasta esperar a la autopsia.
