Publicado: diciembre 28, 2025, 7:00 pm
La noche del 31 de diciembre no se cocina igual que el 24. Es una celebración más tardÃa, energética y simbólica: despedir lo que se va y recibir lo que llega. Mientras la sidra se enfrÃa y la música sube, la cocina necesita un platillo que sostenga la madrugada, que alimente a muchos sin exigir presencia constante frente al horno. La pierna al horno cumple esa función: se prepara un dÃa antes, se hornea sin prisa y espera en su propio jugo a que la cuenta regresiva encuentre a todos alrededor de la mesa.
La clave: el marinado empieza antes de que el año termine
Una pierna memorable no comienza a las 6 p. m. del 31. Se construye desde el dÃa anterior, cuando la carne se impregna de cÃtricos, mostaza, vino y especias. Ese reposo largo es el que vuelve la carne húmeda y perfumada.
Marinado base sugerido:
Ajo picado, mostaza, jugo de naranja o mandarina, vino blanco o cerveza, orégano, pimienta, sal y miel o azúcar mascabado para promover caramelización.
Cubrir y refrigerar de 10 a 12 horas.
Y al dÃa siguiente, cuando la resaca pide sencillez:
– Tortas con mostaza y jugo de la charola
– Tacos suaves de pierna recalentada
– Sandwich del 1 de enero con pan tostado, cilantro y limón
