Publicado: diciembre 25, 2025, 4:30 am
No son pocos los artistas musicales que ven toda una carrera eclipsada por su primer gran éxito. Es anécdota conocida que Oasis odia Wonderwall, Ismael Serrano tuvo sentimientos encontrados con Papá, cuéntame otra vez y hace poco Leiva decía sentirse igual con respecto a Princesas. Lo que no es tan habitual es que ese hit aparezca cuando ya tienes toda una carrera musical (y televisiva) a tus espaldas. Algo como lo que le sucedió a Luis Fonsi con Despacito.
En este caso, hablamos de Andy Williams (1927-2012), que fue, durante décadas, una de esas voces «de salón grande»: un tenor cálido de dicción impecable y repertorio que iba del easy listening al musical, con un pie permanente en la televisión. A caballo entre Julio Iglesias y Bertín Osborne, para hacerse una idea más visual.
Entre 1962 y 1971, su gran escaparate fue The Andy Williams Show, un formato de variedades que lo convirtió en un rostro familiar en Estados Unidos y le dio la herramienta perfecta para fijar una tradición: el especial navideño anual.
En este contexto nace su segundo nombre: Mr. Christmas. It’s the Most Wonderful Time of the Year se grabó y publicó en 1963, escrita por Edward Pola y George Wyle, dentro de The Andy Williams Christmas Album. Lo relevante para su carrera no fue solo la canción, sino el «mecanismo»: Williams la interpretaba en televisión, la repetía cada temporada y la asociaba a su marca personal. Él mismo explicó, años después, que Wyle la compuso para el programa y que, a fuerza de volver cada Navidad, acabó convirtiéndose en un villancico más, en parte de la tradición de todo un país que, gracias a los años y a la internacionalidad del cine, acabó llegando a todo el mundo.
El resultado: un tema que, paradójicamente, terminó siendo más «actual» en el siglo XXI que en su propio año de nacimiento. La canción empezó a tener recorridos estacionales sólidos en listas modernas de radio y streaming, y llegó a meterse en el mainstream estadounidense con fuerza: por ejemplo, alcanzó un pico de top 5 en el Hot 100 en 2020.
Curiosamente, mientras otros artistas de su generación peleaban por no sonar «de otra época», Williams convirtió la época en virtud: la Navidad como residencia fija. Sus especiales navideños y sus discos estacionales funcionaron como un «seguro» reputacional: cada diciembre, su nombre volvía a circular aunque él no publicara nada nuevo.
Williams falleció el 25 de septiembre de 2012, tras anunciar el año anterior que padecía cáncer. Pero si Moon River fue su tarjeta de presentación, su villancico acabó siendo su pase de visita recurrente, y lo sigue haciendo más de diez años después de su despedida, y más de sesenta años después de que cantara por primera vez en televisión que la Navidad es la época más maravillosa del año.
