Publicado: noviembre 30, 2025, 7:00 am
España no ha conseguido bajar de los 3.000 nuevos casos anuales de VIH en los últimos 15 años y son varias las causas que responden a este estancamiento, que van desde el retraso en el diagnóstico, hasta la baja percepción del riesgo de la infección entre la población.
Con motivo del Día Mundial del Sida, que se conmemora cada 1 de diciembre, varios expertos consultados analizan los motivos por los que España esté por encima de la media de la UE de los nuevos casos de VIH, así como las posibles soluciones, que son complejas.
En España en 2024 se notificaron un total de 3.340 nuevos diagnósticos de VIH, algo menos que el año anterior, que fueron 3.350. En 2022, hubo 3.337; en 2021, 3.192, menos que, por ejemplo en 2013 que se registraron 4.471, o que en 2014, que sumaron 4.561, según el último informe de Vigilancia Epidemiológica de VIH y SIDA en España del Ministerio de Sanidad.
Y es que desde 2.009 cuando se notificaron 2.264 nuevos casos, no se ha conseguido bajar del umbral de los 3.000, tal y como se constató en el reciente congreso nacional del Grupo de Estudio del SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas GeSIDA.
«Estamos en una meseta que puede tener varias causas», detalló la presidenta de GeSIDA, María Velasco, quien indica en primer lugar el retraso en el diagnóstico, que hace que las personas con la infección, que no saben que la tienen, sigan transmitiendo. De hecho, las personas diagnosticadas de forma tardía ha aumentado y si en años anteriores suponían aproximadamente el 48 % de los nuevos casos, ahora son casi el 52 %.
La mayor parte de los nuevos diagnósticos corresponden a hombres que tienen sexo con hombres, alrededor del 85 %, con una edad de entre 30 y 39 años. El jefe asociado del Servicio de Medicina Interna de la Fundación Jiménez Díaz y de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, Alfonso Cabello, resalta que es «vital» que todas las personas con la infección puedan ser diagnosticadas para empezar el tratamiento «e intentar cortar la cadena de transmisión».
Hay que «aumentar la información y la educación»
Pero no solo detectarla, sino hacerlo pronto, puntualiza Cabello, de ahí que recuerde que la prueba es gratuita y aboga por «aumentar la información y la educación», porque hay muchas personas «que solo se acuerdan del VIH, cuando llega el 1 de diciembre». Además, Cabello ha destacado que » cualquier persona que tuviera una sospecha o un resultado positivo, lo primero que tiene que hacer es acudir a un centro sanitario».
Por su parte, la presidenta de GeSIDA apunta como otro de los motivos por los que España no baja de la barrera de los 3.000 es que la principal vía de transmisión del VIH es la sexual, y remarca la necesidad de la educación sexual en las escuelas, pero también de que los profesionales sanitarios tengan en cuenta que las personas mayores tienen vida sexual.
«Es una forma de transmisión que afecta a muchos colectivos y, quizá, tenemos que incidir más en información y formación», sostiene Velasco. Asimismo, abunda en la «complacencia social» que hay con el VIH, porque los tratamientos son sencillos y eficaces, con lo que parece «que no pasa nada por infectarse» y «se presta menos atención a las medidas de precaución».
«También estamos en un en un momento en Europa en el que hay ciertas ideas que no favorecen a las personas vulnerables o colectivos diferentes que padecen VIH y a las que hay que prestar atención en recursos y en comunicación», afirma la presidenta de GeSIDA. Asimismo, la experta apunta, que la profilaxis pre-exposición al VIH (PrEP) ha tenido una implementación «heterogénea».
«Ahora los migrantes son más de la mitad de los nuevos diagnósticos, si no tienen buen acceso a medidas preventivas, pues aquí hay otro condicionante con el que seguimos alimentando esos 3.000 nuevos diagnósticos anuales», incide la doctora.
Velasco aclara que está demostrado que en un porcentaje alto los inmigrantes con VIH adquieren la infección años después de migrar porque son población vulnerable, que no siempre «pueden negociar bien el uso del preservativo» y que tienen distinta información, con lo que están más expuestos.
Sobre ello, Cabello constata que la población migrante está más representada en los nuevos diagnósticos porque «quizá no estén conociendo todas los herramientas de las que disponemos en el sistema sanitario, para poder hacer una buena prevención y un buen diagnóstico».
Desde la Coordinadora estatal de VIH y sida (Cesida), su secretario general, Oliver Marcos, valora en declaraciones que en España cada vez haya más facilidades para acceder a la prueba del VIH y a la PrEP, pero hay población vulnerable que desconoce la información o no puede acceder a ella. Coincide también con la ausencia de percepción del riesgo, y opina que, sobre todo, es en la población heterosexual.
«Lo que está claro es que en los años 80 y 90 incluso la situación del VIH hacía que hubiese que hablar de ello, pero cuando, por suerte, esta situación sanitaria mejora, se deja de hacerlo y no tenemos educación en sexualidad en ningún ámbito de nuestra vida», estima Marcos.
