Publicado: noviembre 30, 2025, 6:30 am
Fue uno de las caras más queridas de Juego de tronos y, sin duda, uno de los personajes más complejos y con mejor arco dramático.
Arya Stark empezó siendo una niña rebelde que se negaba a aceptar el destino que su familia y la sociedad le imponían, y terminó convertida en una asesina sigilosa que se cobró la venganza más esperada de la serie.
Maisie Williams tenía solo doce años cuando fue elegida para el papel, y a lo largo de ocho temporadas creció frente a millones de espectadores, convirtiéndose en una de las intérpretes jóvenes más reconocibles del fenómeno mundial de HBO.
Antes de la serie, y por increíble que parezca, Williams no tenía experiencia profesional en interpretación. Su espontaneidad, su expresividad y la química inmediata con el reparto la llevaron, sin embargo, a recibir varios premios y nominaciones, además de abrirle las puertas a proyectos como The Falling o Los nuevos mutantes. Pero cuando Juego de tronos llegó a su fin, en 2019, la actriz británica decidió no limitar su futuro a los guiones y las cámaras.
Mientras que muchos de sus compañeros se centraban en consolidar una carrera en Hollywood, Williams giró el timón hacia la innovación tecnológica. En 2016 fundó la productora Rapt y, en 2019, cofundó Daisie, una app para conectar a creativos emergentes con oportunidades de colaboración, sin necesidad de intermediarios o agentes.
En una entrevista con Inc Magazine, Willilams explicaba entonces que la idea había surgido de su frustración con el modo en que la industria del entretenimiento favorece a quienes ya tienen contactos o visibilidad. «Quería crear un espacio donde los nuevos talentos pudieran encontrarse —dijo— y crecer sin depender de la suerte o de quién conocen».
La plataforma, en definitiva, funciona como una red social enfocada en el trabajo creativo de diseñadores, guionistas, músicos o ilustradores, que pueden allí compartir proyectos, buscar colaboraciones y mostrar su portafolio. En su primer año llegó a superar los cien mil usuarios registrados.
En paralelo, la actriz ha invertido en sostenibilidad y moda responsable. En 2021 fue nombrada embajadora global de H&M Conscious, línea dedicada a la ropa ecológica y el reciclaje textil, y ha apoyado proyectos de innovación verde y campañas feministas, consolidando un perfil muy cercano al activismo.
A día de hoy, sigue dividiendo su foco entre la interpretación, la creatividad y el desarrollo tecnológico. En The Guardian confesó que su plan de futuro era seguir impulsando plataformas que «democraticen el acceso al arte y la cultura digital».
Lejos de los castillos de Poniente, la joven Stark parece estar construyendo su propio reino hecho de ideas, innovación y talento colectivo.
