Publicado: noviembre 30, 2025, 4:30 am
La pesadilla del fentanilo, que en Estados Unidos mata a unas 100.000 personas al año, no ha llegado a Europa. Pero los nitazenos, sí. Se trata de una clase de opioides sintéticos más potente que el fentanilo; tanto, que cantidades microscópicas bastan para matar. Los nitazenos han ocupado un sitio en los mercados europeos de opioides.
Según el último Informe Mundial sobre las Drogas de la ONU, presentado el pasado junio, el mercado de drogas sintéticas continúa su crecimiento a nivel global, debido a los bajos costos de producción y el menor riesgo de detección. Se refiere principalmente a metanfetaminas y captagón, pero los nitazenos son una realidad en aumento.
Las primeras noticias sobre esta potente droga llegaron en 2021. Comenzaron a aparecer en Europa brotes de sobredosis producto de la presencia de nitazenos como adulterante en heroína de baja calidad, y también en pastillas falsas, según señala el Estudio de la amenaza de los nitazenos en España, de Episteme Social, financiado por el ministerio de Sanidad.
Los autores de este trabajo señalan que la amenaza es baja debido a la falta de interés del crimen organizado por opioides sintéticos y la continua disponibilidad de heroína. Sin embargo, alertan, es más factible una crisis de salud pública producto de los nitazenos que del fentanilo.
Es lo que sostiene Vicki Markiewicz, directora de Change Grow Live, organización dedicada al tratamiento de adicciones. «Se trata probablemente de la mayor crisis de salud pública para las personas que consumen drogas en el Reino Unido desde la crisis del sida en los años 80″, alerta.
En aquel país, en solo año y medio han muerto 400 personas por consumo de nitazenos. Irlanda y Estonia también han registrado muertes masivas por sobredosis. Pero puede que sean más. Las autoridades reconocen que los informes toxicológicos apenas detectan el contenido en nitazenos. En cualquier caso, los brotes de sobredosis por nitazenos durante 2025 han disminuido, se lee en el informe de Episteme.
En España, la oferta es «prácticamente inexistente», con pruebas limitadas en decomisos y notificaciones a las autoridades, apunta el estudio. Pero sí, de sde nuestro país pueden comprarse nitazenos en la darknet. Las autoridades han informado que no hay evidencia de nitazenos en el consumo local, aunque el riesgo de que algún distribuidor de bajo nivel los adquiera para adulterar heroína existe.
Qué son los nitazenos
Se trata de una clase de opioides sintéticos creados en el laboratorio farmacéutico de la empresa suiza Ciba AG en los años 50. Los nitazenos eran tan potentes y tan tóxicos que nunca se aprobaron para uso médico (nunca se incluyeron en la farmacopea humana o veterinaria).
Son hasta 1.000 veces más fuertes que la morfina y hasta 10 veces más potentes que el fentanilo. Ahora, los narcotraficantes las han recuperado para el mercado ilegal de opioides.
De los nitazenos más frecuentes, el metonitazeno es 50 veces más potente que la heroína; el protonitazeno, 100 veces; el isonitazeno, 250 veces; el etonitazeno, 500 veces, es decir, diez veces más que el fentanilo. Estas cifras ilustran su alta potencia. Sin duda, los nitazenos representan un fuerte riesgo para la salud de las personas que lo consumen.
Indistinguibles para el ojo humano
Su mayor peligro no es solo su potencia, sino su invisibilidad. Los nitazenos suelen encontrarse en forma de polvo o cristales, color blanco, marrón o amarillo. Ello hace que, en la práctica, sean indistinguibles para el ojo humano de cualquier otra droga de abuso, señala el estudio de Episteme Social.
Pero es que, además, los traficantes mezclan los nitazenos con heroína, fentanilo o pastillas falsas para abaratar costes y aumentar los efectos. De ese modo, el consumidor no sabe lo que toma, apunta un informe de Escvidas, centro de desintoxicación y tratamiento de adicciones.
Efectivamente, los narcotraficantes compran nitazenos baratos, que luego mezclan con cafeína o paracetamol. Finalmente, venden esa droga como si fuera heroína o analgésico. «Compran nitazenos potentes a bajo precio y los mezclan con agentes de aumento de volumen como la cafeína y el paracetamol para reforzar el producto vendido y obtener importantes beneficios», explica Charles Yates, subdirector de la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido.
Otro factor añadido que hace temer una epidemia de nitazenos es la heroína. Según algunas fuentes, el cultivo de amapola en Afganistán ha colapsado, lo que ha reducido la producción mundial de heroína.
Sin embargo, la cosecha de heroína en 2024 aumentó un 20% respecto 2023, asegura el estudio de Episteme. Sus autores creen que incluso en el caso de que Afganistán dejase de abastecer Europa de heroína, otros países como Birmania o Pakistán ocuparían ese sitio. Sostienen que mientras haya heroína, los consumidores de opiáceos desestimarán los opioides sintéticos.
De la euforia al paro cardíaco
La dosis de cualquier nitazeno es extremadamente baja. Se miden en microgramos, es decir, mil microgramos es un miligramo. Esta unidad de medida hace casi imposible cualquier manejo por parte de las personas consumidoras», se lee en el estudio de Episteme. En consecuencia, no existe dosis segura para los nitazenos y el riesgo de sobredosis mortal es extremadamente elevado.
Los efectos a corto plazo de los nitazenos incluyen euforia y depresión respiratoria. Los efectos a largo plazo pueden derivar en tolerancia y adicción. «En el organismo, sus efectos son inmediatos y devastadores. El margen entre una «dosis recreativa» y una dosis mortal es casi inexistente, lo que los convierte en drogas de altísimo riesgo», asegura el informe de Esvidas.
El margen entre una «dosis recreativa» y una dosis mortal es casi inexistente, lo que los convierte en drogas de altísimo riesgo»,
Los riesgos de sobredosis son elevados, sobre todo cuando se mezclan con otras sustancias. Una cantidad minúscula, casi invisible, es suficiente para provocar una sobredosis mortal en minutos, por depresión respiratoria y paro cardíaco.
Fentanilo, el origen del renacer de los nitazenos
Durante años, el gobierno de EEUU ha acusado a China de inundar su país con fentanilo. Un informe publicado por la Cámara de Representantes estadounidense sobre el Partido Comunista Chino, asegura que el gobierno de Pekín proporciona subsidios a empresas que trafican abiertamente con drogas sintéticas ilícitas.
En ese documento, se afirma que empresas «de total propiedad estatal» están involucradas en el tráfico de drogas. China tiene entre 40.000 y 100.000 empresas farmacéuticas, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés).
Las autoridades chinas han negado sistemáticamente tener conocimiento del tráfico ilegal de drogas. Sin embargo, tras las acusaciones de Washington, en 2019, el gobierno de Pekín prohibió todas las formas de fentanilo y sus análogos.
En enero de 2024, EEUU y China lanzaron una operación conjunta para frenar la producción de fentanilo. Y es en ese punto cuando irrumpen los nitazenos. Es decir, su aparición en masa responde a la fiscalización del fentanilo en suelo chino.
Ocurrió que «la industria química legal cambió su enfoque hacia los nitazenos, resucitando investigaciones de décadas anteriores», dice el estudio Episteme Social. La otra pata del tráfico estaba y está en México. Desde 2013, se ha establecido una relación de suministro entre China y los cárteles mexicanos. Si antes traficaban con fentanilo ahora pueden hacerlo con los nitazenos.
Después de todo las drogas sintéticas resultan más «manejables» que cocaína o heroína, cuenta BBC News. «Las sintéticas tienen varias ventajas sobre las drogas tradicionales: son compactas, fácilmente transportables, disponen de una demanda preexistente y son reemplazables. Son atractivas para los traficantes», asegura Jeremy Douglas, representante en el Sudeste Asiático y el Pacífico de la UNODC.
