Publicado: agosto 28, 2025, 10:30 am
Javier Bardem es uno de los actores españoles más exitosos tanto dentro como fuera de las fronteras de España. Prueba de ello son todos los trabajos que ha realizado en Hollywood. Sin embargo, lo cierto es que, a pesar de todo, lo cierto es que siente que Estados Unidos no es un país para él.
«No pertenezco a esa cultura», confesó en su entrevista más reciente para Cadena Ser. Y es que, a pesar de que sigue tiendo muy buena relación con el país, lo cierto es que prefiere dedicarse al cine español. «Con todos mis respetos y toda la gratitud. Me han ofrecido trabajo, conozco gente, tengo amigos. Pero no es mi cultura. Aquí están mis amigos, está mi familia, está mi raíz, está mi idioma, está mi país«, destacó.
Por eso, aunque sea de manera «humilde» prefiere «estar presente» en España, donde siente no solo que hace falta, sino que se «preocupa» por todo lo que curre, ya sea sobre su propia industria como por el ambiente político y social. Porque, a pesar de sus grandes éxitos internaciones, lo cierto es que quiere seguir trabajando para el mercado nacional.
«Me hubiera gustado hacer más cine aquí también. No siempre coincide lo que me ofrecen aquí con lo que me ofrecen allí, pero ahora voy a rodar con Sorogoyen y estoy feliz», explicó haciendo referencia al próximo proyecto que tiene junto al director de As bestas, «estar con compañeros en castellano, en mi idioma, pues me encanta. Es un lujo. Es otro tipo de organización para mí».
Aunque, no solo prefiere España por temas de trabajo, sino también por la comodidad de su familia. Junto a Penélope Cruz tienen dos hijos y, a pesar de que nunca soñó con «ser padre», para él sus hijos son el mejor regalo que podría tener. «Es increíble cómo no recuerdo mi vida antes de tener hijos», explicó a The New York Times.
Así, gracias a vivir en España les es mucho más sencillo poder compaginar el trabajo y la paternidad. Y es que, aunque no quiere dar detalles sobre cómo ejerce sus funciones como padre, sí que tiene claro qué es lo que no quiere hacer. Porque, aunque él sí que busca lo mejor para sus hijos, aún recuerda con lamentaciones la relación con su padre.
«Mi padre se sintió avergonzado de mí», confesó recordando cómo protagonizó una escena de sexo homosexual en una de sus primeras películas, Las edades de Lulú. Aunque, a pesar de la «masculinidad tóxica» de su ambiente, siempre tuvo el apoyo de su madre. «Tuve la suerte de haber sido criado por mi madre más que por mi padre, y eso fue fundamental», destacó.