Publicado: julio 16, 2026, 11:27 pm
Una vacuna experimental dirigida a la mutación del gen KRAS, uno de los factores genéticos más comunes que provocan cáncer de páncreas, resultó segura y generó respuestas inmunitarias duraderas destinadas a prevenir este tumor en personas con alto riesgo. Estos positivos resultados provienen de un ensayo clÃnico en fase I con 20 participantes y se han publicado en Cancer Discovery, una revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer.
Este estudio representa, según sus responsables, «la primera demostración en humanos de que una vacuna dirigida contra el KRAS puede generar de forma segura respuestas inmunitarias duraderas, lo que podrÃa prevenir el desarrollo del cáncer en personas en riesgo». Detrás de la investigación hay cientÃficos del centro oncológico Kimmel de la Universidad Johns Hopkins y de su centro Skip Viragh para el cáncer de páncreas, en Estados Unidos.
El adenocarcinoma ductal pancreático —el tipo más frecuente de cáncer de páncreas— es un tumor agresivo que a menudo se diagnostica en etapas avanzadas y presenta una baja tasa de supervivencia a cinco años. Aproximadamente el 10% de los casos se asocian a una predisposición hereditaria causada por mutaciones patogénicas en genes especÃficos de susceptibilidad al cáncer, que se transmiten de padres a hijos. La enfermedad evoluciona con el tiempo a partir de lesiones precursoras.
Las mutaciones KRAS están presentes en la mayorÃa de los cánceres de páncreas y de las lesiones precancerosas. Esta vacuna hace que el sistema inmunitario reconozca y destruya las células portadoras de estas mutaciones antes de que puedan convertirse en cáncer.
El estudio evaluó la vacuna mKRAS-VAX, dirigida contra las seis mutaciones del gen KRAS más comunes que se encuentran en el cáncer de páncreas. Un total de 20 participantes con predisposición hereditaria a este tumor y una anomalÃa pancreática la recibieron entre abril de 2022 y febrero de 2026. Se administraron cuatro dosis a lo largo de 13 semanas y la supervisión de los pacientes se hizo mediante análisis de sangre y evaluaciones de seguimiento.
El equipo observó que 18 de los 20 participantes, es decir, el 90%, desarrollaron una respuesta inmunitaria significativa a la vacuna. Los participantes experimentaron un aumento medio de 18,2 veces en las respuestas de las células T especÃficas contra el KRAS mutante, lo que indica que la vacuna activó con éxito las células inmunitarias capaces de reconocer las mutaciones.
Además, los cientÃficos realizaron algunos análisis adicionales que mostraron que la vacuna generaba respuestas de células T y las producÃa, logrando que persistieran en el tiempo. Estas siguieron siendo detectables hasta dos años después de la vacunación.
Tras un seguimiento medio de 16,5 meses, ninguno de los participantes desarrolló cáncer de páncreas ni una lesión pancreática de alto riesgo que requiriera extirpación quirúrgica. Todos los efectos adversos se clasificaron como leves o moderados, entre ellos fatiga y sÃntomas similares a los de la gripe. En cuanto al tamaño de los quistes, se vio una mayor tasa de reducción o resolución en los de individuos vacunados.
«Esto es solo el principio»
Los investigadores señalan que el estudio se diseñó principalmente para evaluar la seguridad y las respuestas inmunitarias y no tenÃa por objeto determinar si la vacuna previene el cáncer de páncreas. Aunque los cientÃficos han advertido que el reducido tamaño del ensayo y el perÃodo de seguimiento relativamente corto limitan las conclusiones sobre la eficacia clÃnica.
«Esto es solo el principio, pero los resultados sugieren que el sistema inmunitario se está activando«, resume Elizabeth Jaffee, coautora principal del estudio. «Nos queda trabajo por hacer, pero es un buen comienzo orientado a la prevención, algo en lo que nadie habÃa pensado antes», ha concluÃdo.
