Publicado: agosto 24, 2026, 9:00 am
realme ha iniciado una nueva etapa enfocada en su expansión internacional después de anunciar su salida de China para concentrar sus esfuerzos en India y fortalecer su presencia en Europa. Dentro de esta nueva estrategia, el fabricante confirmó la llegada a España del realme C100 5G, un dispositivo de gama media-baja que busca ofrecer un equilibrio entre rendimiento, diseño y autonomía.
Dicho smartphone llega con características destacadas para su categoría y demuestra que es posible encontrar un buen equilibrio entre prestaciones y precio incluso dentro de la gama de entrada. Además, no es casualidad que realme haya hecho de la relación calidad-precio una de sus principales señas de identidad, puesto a que ofrece móviles de este tipo en su catálogo. Pero, ¿qué ofrece el realme C100 5G? En esta review de 20bits te cuento qué me ha parecido tras probarlo durante las últimas semanas.
Ficha técnica
- Tamaño: Aproximadamente 166,38 mm de alto y 78,13 de ancho.
- Peso: 212 gramos.
- Pantalla: Panel LCD de 6,8 pulgadas con una frecuencia de actualización máxima de 144 Hz, una gama de colores del 83% y un brillo máximo de 900 nits.
- Batería: Batería Titan de 6.600 mAh, una carga rápida SUPERVOOC de 45W y carga inversa.
- Procesador: MediaTek Dimensity 6300 con ocho núcleos.
- Cámaras: Una cámara principal de 50 megapíxeles y una cámara selfie de 5 megapíxeles.
- Conectividad: WiFI 5, Bluetooth 5.3, USB-C.
- Sistema operativo: realme UI 7.0
- Capacidad de RAM y almacenamiento interno: 4 GB + 128 GB o 4 GB + 256 GB.
- Color: Sprouting Green (verde oscuro) o Blooming Purple (violeta claro).
- Otros: Huella dactilar, reconocimiento facial, sensor de proximidad, sensor de luz ambiental, brújula electrónica, acelerómetro, compatibilidad con una segunda SIM, conector de 3,5 mm, GPS y NFC.
- Precio: 249 euros.
Un diseño sencillo
realme ha querido apostar por la sencillez en este teléfono. Como se puede observar en la imagen, el dispositivo posee las esquinas redondeadas y los laterales rectos, teniendo en cuenta que tiene un grosor de 8,45 milímetros, un peso de 212 gramos y un tamaño de aproximadamente 166,38 mm de alto y aproximadamente 78,13 mm de ancho —en este punto me gustaría mencionar que no es ni pesado ni ligero, aunque se hace cómodo de llevar en el mano pese a sus grandes dimensiones—.
realme C100 5G no es que tenga un rasgo rompedor en su diseño, pero merece una mención especial el módulo de cámaras.
Las tres lentes aparecen colocadas en posición vertical, una distribución que recuerda a la que podemos encontrar en los modelos de Samsung. Además, a simple vista, la trasera parece contar con un sistema de triple cámara, aunque en realidad solo una de ellas es funcional y las otras dos lentes cumplen principalmente una función estética.
Por el resto, los controles físicos se concentran en el lateral derecho, donde se encuentra el botón de encendido y apagado junto a los controles de volumen, bastante bien integrados en el marco porque apenas sobresalen. El lateral izquierdo permanece completamente despejado; el puerto USB-C, la bandeja para la tarjeta SIM y el altavoz se encuentran en la zona inferior; y en la parte superior hay un conector de 3,5 milímetros para los auriculares con cable, siendo un componente que apenas se ve en los móviles de última generación.
Por último, me gustaría mencionar que el móvil llega en la caja acompañado de un cristal protector instalado de fábrica, un cable USB-C y una funda transparente, un detalle bastante práctico que permite protegerlo desde el primer momento. Además, he tenido la oportunidad de probar el modelo ‘Blooming Purple’, siendo un tono bastante natural que está alejado de los acabados más llamativos que podemos encontrar en otros smartphones.
Una buena pantalla, pero con falta de brillo y fluidez
realme C100 5G incorpora una pantalla LCD de 6,8 pulgadas con una tasa de refresco de 144 Hz, por lo que estamos ante un panel de grandes dimensiones.
Sin duda, es un tamaño especialmente adecuado para consumir contenido multimedia o consultar redes sociales, aunque, en mi caso, al principio se me hacía algo grande en la mano, ya que estoy acostumbrada a utilizar un móvil de menor tamaño. No obstante, con el paso de los días, terminé acostumbrándome a sus dimensiones y a disponer de una superficie de pantalla más amplia.
En cuanto al brillo, aquí encuentro uno de los aspectos que se podrían mejorar. La pantalla alcanza un máximo de 900 nits, una cifra que puede resultar algo justa en determinadas situaciones, sobre todo cuando he utilizado el teléfono en exteriores y bajo una luz intensa.
Además, otro punto que he notado durante mi día a día es que, en determinados momentos, la interfaz me ha respondido con cierta lentitud. No es algo que haya experimentado de forma frecuente ni que haya condicionado la experiencia de uso, pero sí aparece ocasionalmente al desplazarse por el sistema. En esos momentos, la respuesta resulta algo menos fluida de lo esperado y transmite cierta sensación de lentitud, por ello, recomiendo tener activado la frecuencia de actualización máxima de 144 Hz para que las animaciones y operaciones sean más fluidas.
Su módulo de cámaras esconde un secreto
realme 100C 5G tiene una cámara principal de 50 megapíxeles con funciones de inteligencia artificial, por lo que el resto de cámaras que hay en la parte trasera son pura estética y no son funcionales.
En cuanto al rendimiento, este móvil hace unas fotos correctas para ser un modelo de su segmento, pese a que echo en falta una reproducción de colores más natural y un mayor nivel de detalle en algunas imágenes.
En lo que respecta al zoom, dicho teléfono permite ampliar la imagen hasta 10 aumentos, aunque el nivel que mejores resultados ofrece es el 2x y, en ocasiones, el 5x. En ambos casos, las fotografías mantienen una buena nitidez y apenas se aprecia pérdida de calidad gracias a la inteligencia artificial, puesto a que pule los resultados. No obstante, si se opta por hacer una foto con un zoom 10x, se puede apreciar una considerable pérdida de calidad y bastante grano.
Para los selfies, el dispositivo cuenta con una cámara frontal de 5 megapíxeles, suficiente para fotografías ocasionales, aunque claramente limitada si se busca un resultado más profesional. Y en cuanto al modo retrato, el recorte es aceptable para hacer difuminar el fondo.
Una autonomía para no preocuparse del cargador
Una de las características que más destaca del realme C100 5G es su batería. Aunque estamos ante un smartphone de gama medio-baja, su autonomía juega en una liga superior y se acerca a la de modelos mucho más avanzados.
El móvil incorpora una batería de 6.600 mAh y, durante mi día a día —con tareas como consultar las redes sociales, hacer fotografías, ver vídeos de YouTube, escuchar música en Spotify y leer correos electrónicos—, el porcentaje ha descendido de poco en poco. Además, a esto se suma la carga inversa de 10 W, aunque uno de los aspectos más interesantes es su sistema de carga rápida de 45 W, especialmente destacable teniendo en cuenta el precio del dispositivo porque puede recuperar el 100% de su capacidad en menos de una hora.
Creo firmemente que contar con una batería capaz de aguantar todo el día se ha convertido en una de las prioridades para muchos usuarios —me incluyo—. Ya no solo buscamos teléfonos con buenas cámaras o pantallas de calidad, sino también modelos que ofrezcan una autonomía suficiente para olvidarnos del cargador durante horas. Además, poder cargar el dispositivo rápidamente y no tener que dejarlo conectado toda la noche es otro factor cada vez más valorado.
El rendimiento suficiente para el día a día
En lo que respecta al hardware interno, realme C100 5G cuenta con unas especificaciones que encajan dentro de la gama medio-baja. Concretamente, el dispositivo está equipado con un procesador MediaTek Dimensity 6300 de ocho núcleos, es compatible con la conectividad 5G, está pensado para ofrecer un rendimiento suficiente para las tareas habituales del día a día e incorpora 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento interno.
En cuanto al software, el móvil funciona con Android 16 junto a realme UI 7.0, la capa de personalización propia de la compañía. Además, incluye algunas de las funciones de inteligencia artificial de Google, como ‘Circle to Search’ y el asistente Gemini, que amplían las posibilidades del dispositivo más allá de las funciones básicas.
También, otro aspecto que merece una mención son sus altavoces estéreo, que pueden alcanzar hasta un 300% de volumen. Al probarlos sin llegar al máximo con el ajuste ‘Música’ activado desde la configuración y reproduciendo diferentes canciones de Spotify, me he topado con un sonido nítido y, lo más importante, sin una distorsión especialmente apreciable.
En conjunto, realme C100 5G ofrece un hardware acorde con su categoría y suficiente para afrontar con solvencia las tareas habituales. No estamos ante un smartphone pensado para ofrecer el máximo rendimiento, pero tanto la conectividad 5G, la memoria disponible y la experiencia de uso fluida hacen que cumpla correctamente con lo que se puede esperar de un teléfono económico.
¿Merece la pena?
Después de varias semanas utilizando el realme C100 5G, una de las primeras conclusiones que saco es que, aunque no busca competir con los smartphones de gama alta, ofrece una serie de características que resultan especialmente interesantes teniendo en cuenta su precio.
Si hay un aspecto que destaca por encima del resto es su gran batería. Sin duda, es una de las principales bazas y uno de los elementos que más he valorado durante la prueba. Además, a esto se suma un buen rendimiento con una experiencia fluida a la hora de navegar y utilizar cualquier aplicación, eso sí, siempre y cuando ha estado activada la frecuencia de actualización máxima de 144 Hz.
No obstante, hay que tener presentes sus limitaciones. La pantalla LCD, el nivel de brillo, la nula compatibilidad con una tarjeta eSIM y el apartado fotográfico están lejos de lo que ofrecen los modelos más avanzados del mercado. Sin embargo, si lo que buscas es un móvil asequible, realme C100 5G se presenta como una alternativa interesante por lo que ofrece a cambio de su precio.
