Publicado: mayo 20, 2026, 11:27 am
Es habitual que la atención se centre en el blanco de los dientes o en su alineación, pero la verdadera base de una boca sana y estéticamente impecable son las encías. Las enfermedades periodontales no solo pueden acarrear la pérdida de piezas dentales, sino que están vinculadas directamente con la salud cardiovascular y la longevidad.
Según explica la Dra. Nadia Sarmini, directora de Clínica Dental Bernabéu y experta con casi 20 años de trayectoria clínica: «La encía es la arquitectura invisible de la boca; sin una base sana y armónica, no existe la verdadera estética de autor». Para la doctora, el enfoque debe ser siempre preventivo y honesto: «Mi filosofía es simple: hacer las cosas bien bajo una visión exigente y profundamente vocacional para que la salud bucodental sea el primer paso hacia una vida plena».
Seis consejos para mantener las encías saludables
Para evitar retracciones, sangrados o inflamaciones, estas son las pautas fundamentales que definen el cuidado periodontal avanzado:
- Higiene de precisión, no de fuerza
- Observación activa frente al espejo
- El impacto del tabaco y el vapeo
- Nutrición y equilibrio de la microbiota
- Gestión del estrés y el bruxismo
- Conexión con la salud sistémica
En primer lugar, la limpieza de los dientes después de cada comida es el paso básico, pero la técnica es determinante para no dañar el tejido. Un cepillado demasiado intenso puede provocar la retracción de la encía y sensibilidad dental. «A menudo, el paciente cree que la fuerza es sinónimo de limpieza, pero en salud periodontal, la precisión y la delicadeza son las que realmente preservan el tejido«, aclara la Dra. Sarmini. Es imprescindible complementar el ritual diario con el uso de hilo dental o cepillos interdentales para eliminar la placa bacteriana en las zonas donde el cepillo no alcanza.
Por otro lado, dedicar un momento a analizar la apariencia de las encías puede ayudar a detectar enfermedades de forma temprana. Unas encías sanas deben ser firmes y rosadas; si se muestran rojas, sensibles al tacto o sangran durante el cepillado, es una señal de alerta. Hay que tener en cuenta también que el tabaquismo es uno de los mayores enemigos de la salud bucodental, ya que reduce el riego sanguíneo en las encías y puede camuflar los síntomas de infección al disminuir el sangrado. Asimismo, existe una alerta creciente sobre el impacto del vapeo, cuyos componentes químicos pueden irritar las encías y dañar el esmalte.
La Dra. Sarmini destaca que abandonar estos hábitos es fundamental para mejorar la recuperación de los tejidos: «El tabaco es un enemigo silencioso que enmascara la enfermedad periodontal; dejarlo no es solo una decisión de salud general, es el primer pasopara recuperar la vitalidad de tu sonrisa».
El impacto de la nutrición
Lo que comemos define el ecosistema de nuestra boca. Una dieta saludable ayuda a mantener el equilibrio de la microbiota oral y fortalece las defensas naturales contra las bacterias que causan la periodontitis. «Debemos entender la boca como la puerta de entrada a nuestra salud; una nutrición equilibrada es el mejor aliado para mantener una encía resiliente y sana», explica la Dra. Sarmini. Por el contrario, el consumo excesivo de azúcares y grasas saturadas favorece la aparición de infecciones.
El estrés a menudo se manifiesta en la boca a través del bruxismo, un hábito que genera una tensión capaz de inflamar y debilitar el soporte dental. Para abordar este problema, se utilizan férulas de descarga digitalizadas y tratamientos complementarios como la radiofrecuencia o neuromoduladores. «El bruxismo no solo desgasta los dientes, también somete a la encía a un estrés mecánico que puede acelerar procesos degenerativos; tratar la musculatura es vital para proteger el conjunto», aclara la doctora.
Conexión con la salud sistémica
La salud de las encías es un indicador crítico de bienestar sistémico. Es fundamental prestar especial atención al cuidado periodontal durante el embarazo, en deportistas de alto nivel o en pacientes que atraviesan procesos oncológicos. «Unas encías sanas actúan como una barrera protectora para el resto del organismo, previniendo que las infecciones orales afecten a órganos vitales», enfatiza la doctora.
