Publicado: octubre 15, 2026, 10:10 am
De las 370 personas que la NASA ha elegido como candidatas a astronauta a lo largo de su historia, solo 67 han sido mujeres, lo que representa apenas el 18 %. Entre ellas se encuentra Christina Koch, que se ha convertido en todo un icono mundial este año al ser la primera en viajar más allá de la órbita terrestre baja y volar alrededor de la Luna. Aquella fue una misión histórica, aunque no es el primer hito de Koch: ha llegado a pasar 328 días seguidos en órbita y en 2019 protagonizó junto a Jessica Meir –que acaba de regresar a la Tierra tras ocho meses en la Estación Espacial Internacional– el primer paseo espacial íntegramente femenino.
Y ni siquiera ahí acaban sus logros: titulada en Ingeniería Eléctrica y en Física, Koch comenzó su carrera en la NASA en el Centro de Vuelo Espacial Goddard desarrollando instrumentación científica y, antes de ser seleccionada como astronauta en 2013, pasó también por el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, donde contribuyó en la construcción de instrumentos de Juno, la sonda que estudia Júpiter, y de las Van Allen Probes, que investigaron los cinturones de radiación que rodean la Tierra.
Toda esa experiencia dentro y fuera de nuestro planeta ahora se va a materializar en uno de los cargos más relevantes de la agencia espacial de Estados Unidos: Koch será, a partir del 1 de noviembre, la próxima subdirectora de Ingeniería de la NASA. De momento actuará como interina, sustituyendo a Katherine Van Hooser, quien concluye más de 35 años de servicio. Según informa el comunicado, entre sus tareas estarán la supervisión técnica de los programas, las revisiones de preparación de las misiones y la coordinación de la comunidad de ingeniería.
El administrador de la agencia espacial estadounidense, Jared Isaacman, asegura que “aporta una extraordinaria combinación de experiencia técnica, operativa y criterio a este puesto” porque “ha visto la ingeniería de la NASA desde ambas perspectivas: desarrollando sistemas complejos en tierra y confiándoles su vida en el espacio”.
Puede que uno de los puntos más relevantes del anuncio sea que, con este nombramiento, Koch pasará a tener la categoría de ‘astronauta de gestión’ y ya no podrá optar a futuras misiones espaciales, por lo que tendrá que colgar sus alas y dedicarse a la coordinación desde la Tierra. Pero su imagen probablemente seguirá ayudando a que miles de niñas tengan un ejemplo de que no importa el género si el objetivo es llegar a las estrellas.
