Publicado: septiembre 9, 2026, 11:27 am
Felipe VI y Letizia, así como los monarcas de otros países, son algunos de los asistentes al funeral de Harald V de Noruega, que se está celebrando este miércoles 9 de septiembre. Sin embargo, muchas de las miradas no se están dirigiendo a estos invitados, sino a Marius Borg, el polémico hijo que la reina Mette-Marit tuvo en un matrimonio anterior.
Los reyes de España forman parte del cortejo fúnebre que acompaña los restos mortales del rey desde el Palacio Real de Oslo, donde ha estado en la capilla ardiente abierta al público, hasta la catedral de Oslo, momento en el que se hará un minuto de silencio en toda Noruega. Finalmente, el funeral acabará en la cripta del castillo de Akershus con un acto familiar privado previo al entierro y al regreso de la familia al Palacio Real, desde donde el nuevo rey, Haakon VIII, saludará al pueblo.
La reina Mette-Marit, a quien se le trasplantó un pulmón en junio, y la viuda, la reina Sonia, están cubriendo el recorrido en coche, pero el resto lo está haciendo a pie. Incluido Marius Borg, que llegó ataviado con traje oscuro y unas gafas de sol.
El hijo mayor de la reina se marchó en limusina del Palacio de Skaugum, donde cumple su arresto domiciliario, junto a sus hermanos, la princesa Ingrid Alexandra (heredera al trono) y el príncipe Sverre Magnus. Los tres llegaron al Palacio Real de Oslo, donde arrancaba la ceremonia.
Ya se sabía que el joven de 29 años, que se encuentra cumpliendo una condena de cuatro años por dos violaciones, entre otros más de 30 delitos, iba a acudir al funeral. De hecho, su abogado dijo al medio noruego VG que, aunque defendían que no había peligro de reincidir, el 7 de septiembre aceptó una prórroga de su arresto domiciliario para no copar titulares en este momento tan complicado para su familia.
