Publicado: mayo 21, 2026, 5:30 pm
Estados Unidos y Cuba mantienen enfrentamientos políticos desde hace más de 60 años, pero ahora vuelven a atravesar un momento de máxima tensión. Una información publicada por el medio estadounidense Axios, basada en informes de inteligencia estadounidense, afirma que el Gobierno cubano habría comprado más de 300 drones desde 2023. Las autoridades de EEUU aseguran que responsables militares cubanos han hablado sobre cómo poder usarlos en caso de un conflicto con el país dirigido por Donald Trump.
Entre los potenciales objetivos estarían la base naval de Guantánamo, buques militares estadounidenses y, posiblemente, Key West, Florida, a 145 kilómetros al norte de La Habana, según información de inteligencia clasificada compartida con el medio citado. Sin embargo, pese a la preocupación que esto pueda suponer, Estados Unidos también reconoce que no cree que Cuba esté preparando un ataque inmediato.
Los funcionarios estadounidenses exponen que la isla no tiene una capacidad similar comparable a potencias como Irán o Rusia, por lo que podría tratarse más de una estrategia defensiva que de una ofensiva directa. Eso sí, por el momento no se conoce de forma oficial el modelo exacto de dron que Cuba habría adquirido, aunque distintos medios y expertos citados por Axios apuntan que podrían estar relacionados con la tecnología iraní. En concreto, con drones similares a los Shahed que Rusia utiliza en la guerra contra Ucrania.
Cuba podría haber comprado drones Shahed para defenderse o atacar a EEUU: así es el arma iraní
Dentro del arsenal iraní, el Shahed-136 se ha convertido en el modelo predominante y una de las claves de este sistema es que no busca ser tecnológicamente sofisticado. A diferencia de los grandes drones militares de vigilancia o combate, el Shahed-136 es un dron de ataque unidireccional: vuela hacia unas coordenadas y se destruye al impactar contra el objetivo. Básicamente, es un dron kamikaze relativamente barato que Irán utiliza para atacar objetivos a larga distancia y saturar las defensas enemigas.
Pesan 200 kilos, cuentan una longitud de 3,5 metros, poseen una envergadura de 2,5 metros y tienen un diseño en forma de ala delta. En la parte frontal porta una ojiva explosiva y una óptica para calibrar la dirección de vuelo, además de integrar el motor en la parte trasera para ganar cierto impulso gracias a una hélice de dos palas. Son lanzados desde un remolque, emplean un propulsor de cohete para ‘despegar’.
Pueden alcanzar una velocidad máxima de 185 kilómetros por hora y una autonomía de entre 900 y 2.500 kilómetros e introducen un fuselaje centralizado. Pueden neutralizar objetivos terrestres desde una gran distancia y, según el portal especializado NDTV World, tienen un coste estimado de entre 20.000 y 50.000 dólares (lo equivalente a 17.000 y 43.000 euros, aproximadamente).
Los soldados cubanos habrían aprendido tácticas sobre guerra con drones
Desde el Pentágono creen además que asesores militares iraníes estarían colaborando con Cuba en el desarrollo de este programa de drones. Según Axios, funcionarios de Estados Unidos creen firmemente que La Habana ha pedido más drones y equipamiento militar a Rusia en las últimas semanas. De hecho, sostienen que soldados cubanos que habrían participado junto al país de Vladimir Putin en Ucrania han aprendido tácticas sobre guerra con drones.
Trump endurece todavía más su postura contra Cuba
La Administración de Trump, concretamente el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó hace poco La Habana para advertir al Gobierno cubano de que no participe en acciones hostiles contra intereses estadounidenses. A su vez, EEUU está preparando nuevas sanciones y tiene previsto hacer pública la acusación contra Raúl Castro, el líder de facto de Cuba, por el derribo de dos aviones de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
Desde el Gobierno de la isla rechazan todas las acusaciones y dejan claro que tienen derecho a defenderse ante posibles amenazas externas. Tras la captura de Nicolás Maduro, Trump ha dejado claro que Cuba es «la siguiente» y ya en el pasado mes de marzo aseguró que tendrá «el honor de tomar Cuba» y podrá «hacer lo que quiera» con la isla.
