Publicado: abril 13, 2026, 8:51 am
Reid, Victor, Christina y Jeremy ya se encuentran con sus respectivas familias después de haber hecho historia en la nave Orión. Y es que la tripulación de Artemis II ha sido la que más lejos ha llegado en el espacio profundo; un hito para la NASA y sus colaboradores que buscan hacer vida en la Luna y, eventualmente, explorar Marte.
Hace más de 50 años, cuando el ser humano alunizó por primera vez de la mano de la misión Apolo 11, el protocolo estableció una cuarentena exhaustiva para la tripulación de Neil Armstrong y muchas otras. La razón parecía ser obvia: los científicos de la NASA temían que la contaminación extraterrestre llegase a la Tierra y que la radiación que los astronautas y sus trajes podían emitir causara estragos en ellos y sus familias.
Lo cierto es que en ese entonces el ser humano desconocía por completo los peligros del espacio, especialmente aquellos con potencial biológico; pero, con el pasar del tiempo, los avances científicos sugieren que es casi imposible.
¿Por qué los astronautas ya no tienen que hacer cuarentena?
Hoy en día sabemos que el espacio exterior es completamente inhóspito, particularmente la Luna. Allí no hay atmósfera que proteja de la radiación ni agua en estado líquido, lo que anula la posibilidad de que haya vida. En este contexto, no hay probabilidades de que un astronauta traiga consigo un riesgo biológico. Si bien durante las primeras misiones de Apolo era norma, la cuarentena desapareció para 1972, con el amerizaje de Apolo 17.
Aun así, cabe aclarar que los astronautas practican el aislamiento previo al despegue. Con esto la NASA busca proteger la ventana de lanzamiento y a toda la operación, pues una simple gripe puede comprometer toda la misión y el dinero que se ha invertido en ella. Eso sí, los controles médicos no han dejado de existir; los astronautas habrán perdido masa ósea, su sistema cardiovascular se ha adaptado a la microgravedad, su equilibrio ya no es el mismo, etc.
Cuarentena para misiones a otros mundos
Curiosamente, aunque la humanidad no haya viajado muy lejos, existen protocolos rígidos de protección planetaria. De hecho, la ONU activó uno de ellos por primera vez debido al riesgo del asteroide 2024 YR4, que tiene una probabilidad de impactar la Tierra el 22 de diciembre de 2032. Las medidas fueron estipuladas por la ONU, NASA y ESA para detectar, monitorear y mitigar el riesgo de impactos de objetos cercanos a la Tierra, pero seguro también afectarán los viajes a Marte.
