Publicado: abril 17, 2026, 5:30 pm
La Comisión Europea mantiene firme su idea de establecer un cargador común para teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos desde septiembre de 2021, teniendo en cuenta que la normativa aprobada por el Parlamento Europeo en octubre de 2022 obligó a los fabricantes a utilizar un cargador universal para reducir las toneladas de residuos. Sin embargo, no fue hasta diciembre de 2024 cuando el USB-C pasó a ser el único estándar permitido para la comercialización de los dispositivos en la Unión Europea.
Desde entonces, todos los teléfonos, tablets, cámaras digitales, auriculares, libros electrónicos, teclados, ratones, consolas, altavoces y sistemas de navegación están obligados a incorporar el puerto USB-C, a excepción de la ordenadores portátiles, que tienen de plazo hasta el 28 de abril para cumplir con la normativa.
A partir de esta fecha, todos los ordenadores portátiles que se vendan en España tendrán que integrar de forma obligatoria el puerto USB-C para su carga, de esta manera, la Comisión Europa por fin unificará un mismo cable para todos los dispositivos electrónicos.
¿Por qué la llegada de la normativa para los portátiles se retrasó a 2026?
El plazo de los ordenadores se extendió hasta este año porque los requisitos energéticos son más exigentes que los de un móvil. En este caso, los fabricantes deben garantizar que el cargador suministra la potencia necesaria sin llegar a comprometer el rendimiento o la seguridad de los dispositivos, además, la normativa regula la carga rápida para que la velocidad de transferencia de energía sea la necesaria.
Por otro lado, el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública afirma en su página oficial que también «se establece que los dispositivos sean compatibles con el receptáculo de carga armonizado (el receptáculo USB-C)», añadiendo que «no se prohíbe el uso de otros receptáculos siempre que los dispositivos cubiertos estén también equipados con el receptáculo USB tipo C descrito en la norma EN IEC 62680-1-3».
La información de la carga debe estar señalizada
El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública señala que «los agentes económicos deben velar por que la información sobre si se proporciona o no un cargador junto con el dispositivo se muestre de forma gráfica mediante un pictograma accesible y de fácil comprensión«. Además, la información sobre las específicas relacionadas a las capacidades de carga y los dispositivos deben estar disponibles en las instrucciones que acompañan al dispositivo, teniendo en cuenta que están en la obligación de incluir información sobre la potencia que necesita y si es compatible con la carga rápida armonizada.
