Publicado: abril 6, 2026, 10:33 am
En febrero, a las puertas del estallido del conflicto bélico en Oriente Medio, España disminuyó sus compras de petróleo hasta las 4,43 millones de toneladas, un 12,7% por debajo de lo que importó un año atrás. Según indican los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), España mantuvo la tendencia bajista de los últimos meses que ya venía marcando el ritmo del aprovisionamiento español antes de que el conflicto iraní alterara las reglas del juego, y volvió a apostar por el crudo de origen estadounidense como principal fuente del suministro con con 622.000 toneladas y el 14% del total, pese a diluir sus entregas un 2,3%.
La fotografía de febrero muestra unas importaciones cada vez más equilibradas gracias al incremento de compras de crudo a los mercados de Oriente Medio que España protagonizó en la antesala del conflicto en Irán que estalló tras el ataque de Israel y Estados Unidos el 28 de febrero. De acuerdo con los últimos registros, las compras a esta región aumentaron un 9% hasta las 751.000 toneladas, lo que supuso el 17% del suministro.
El dato adquiere especial relevancia a la luz de que Oriente Medio se ha situado en el epicentro del conflicto iraní, que ha salpicado al comercio marítimo en el estrecho de Ormuz, paso obligado para el petróleo y el gas del Golfo Pérsico y por donde circula cerca de una quinta parte del crudo que se mueve en el mundo. En este contexto, destacan las compras de España a Irak, cuyas entregas de crudo se dispararon un 22% en febrero con 511.000 toneladas, situando a este mercado como el segundo principal importador por detrás de EE.UU., con el 11,5% del total. También crecieron, en menor medida, las compras a Arabia Saudí, con 240.000 toneladas, el 5,4% del total, a pesar de un descenso del 11,8% frente a hace un año.
Los datos de Cores también escenifican como el crudo procedente de los socios de la OPEP ganó ligeramente peso en el aprovisionamiento español. Sus entregas crecieron un 0,5% respecto a febrero del año anterior y acapararon casi la mitad del volumen total importado, el 45,5%. Dentro del bloque, destacaron los repuntes de Argelia, cuyas exportaciones a España se dispararon un 186,7%, junto a los avances de Irak (+22,5%) y Libia (+14,0%). En el lado contrario, los proveedores ajenos a la OPEP redujeron sus envíos un 21,3%, aunque mantuvieron la mayoría del suministro con el 54,5% restante.
África lideró las importaciones en febrero
En el tablero previo al nuevo orden mundial marcado por el conflicto África fue el continente con más peso en el abastecimiento de petróleo a España a pesar de recortar sus entregas un 9,3%, aportando más de una cuarta parte del crudo importado (28,3%). América del Norte se situó en segunda posición con el 27,1%, seguida de América Central y del Sur con el 19,2%. Oriente Medio, con el 17%, y Europa y Eurasia, con el 8,5%, completaron el mapa de suministro del mes.
Venezuela irrumpe en el mapa
Por otro lado, Venezuela volvió a asomar en el suministro español con 148.000 toneladas después de sufrir una de las caídas más abruptas del último ciclo por los aranceles del 25% que impuso Washington a los países que compraran su petróleo. La situación parece haberse dado la vuelta después de la ofensiva de la Casa Blanca para atraer inversiones de al menos 100.000 millones de dólares hacia el crudo del país caribeño, con Repsol entre las grandes apeladas para reactivar la industria venezolana.
