Publicado: abril 1, 2026, 10:42 am
Cometer un error en el IRPF es más habitual de lo que parece. Cuando el error perjudica a Hacienda, la forma de subsanarlo es a través de una declaración complementaria.
Se trata de un trámite muy sencillo que se puede hacer a través del programa Renta Web de la Agencia Tributaria. En las siguientes líneas te explicamos todo lo que necesitas saber al respecto.
Cuándo presentar una declaración complementaria
La declaración complementaria es una de las dos fórmulas de arreglar fallos en la declaración de la renta junto con la declaración rectificativa. La diferencia entre ambas reside en el perjudicado por el error.
La primera sirve para subsanar un fallo que perjudica a Hacienda y la segunda para hacer lo propio con los que perjudican al contribuyente. Con esto en mente los dos casos en los que habrá que presentar una complementaria son:
- Errores que provocaron un ingreso inferior al que deberías haber realizado.
- Fallos por los que Hacienda te ha devuelto más de la cuenta.
Entre las causas habituales para presentar una declaración complementaria figuran cosas como haber olvidado incluir un dato, un error en los datos introducidos o haber imputado erróneamente algún ingreso, como por ejemplo los salarios atrasados.
Cómo hacer una declaración complementaria en Renta Web
Actualmente, presentar una declaración complementaria es muy sencillo. Para realizar el trámite hay que utilizar el servicio Renta Web de la Agencia Tributaria, que es el mismo que se utiliza para hacer la declaración de la renta.
Lo primero es entrar en Renta Web y acceder a al área de «Gestiones de IRPF». Una vez dentro puedes seguir hacia»Servicio de tramitación de declaración» o «Modificación de una declaración ya presentada».
Antes de seguir adelante comprueba el estado de tramitación de la declaración para asegurarte de que todo está bien y no has recibido ninguna notificación de Hacienda al respecto.
El siguiente paso es pulsar en «Modificar declaración», con lo que accederás a la declaracion ya presentada. Una vez dentro, deberás indicar que quieres «Modificar declaración presentada».
Al hacerlo se abrirá la declaración y habrá que introducir los cambios necesarios. Para terminar, es necesario indicar el motivo de la modificación dentro del apartado de declaración complementaria. En el caso de atrasos sobre rendimientos del trabajo será necesario marcar la casilla 108.
Tras incluir los cambios, el propio programa recalculará el resultado e indicará cuánto hay que pagar. Si la declaración todavía no se ha aprobado, no habrá que realizar ninguna operación caso.
Si, por el contrario, ya estaba aprobada y tramitada, habrá que abonar las cantidades adicionales. Las formas de pago de la declaración complementaria incluyen domiciliación bancaria, pago electrónico o pago en ventanilla de una entidad colaboradora. Esta fórmula sirve tanto para la declaración de la renta del ejercicio actual como para las de años anteriores.
¿Cuál es el plazo para presentar una declaración complementaria?
La realidad es que no existe un límite temporal para hacer una complementaria. Se puede presentar en cualquier momento desde que se detecta el error.
Sin embargo, conviene recordar que el plazo que tiene Hacienda para revisar una declaración es de 4 años desde que finaliza el plazo voluntario para presentarla, que es el 31 de junio. Por ejemplo, en el caso de la renta 2025, que es la que se presenta en 2026, la AEAT podría revisarla hasta el 31 de junio de 2026.
¿Te puede sancionar Hacienda por presentar una complementaria?
Presentar una declaración complementaria dentro del plazo legal no implica sanción alguna y este plazo lo marca el final de la declaración de la renta.
A partir de ahí, la Agencia Tributaria puede establecer sanciones en función del tiempo que se tarde en hacer el trámite.
- Hasta 3 meses: 5% de recargo sobre la cantidad a ingresar, sin intereses de demora.
- De 3 a 6 meses: 10% de recargo.
- De 6 a 12 meses: 15% de recargo.
- Más de 12 meses: 20% de recargo más intereses de demora.
En caso de que sea Hacienda quien detecte el error, las sanciones escalan y dependen ya del tipo de error y si el fisco estima que hubo o no ánimo de defraudar. Son las siguientes:
- Recargo del 50% para infracciones leves si la base de la sanción es inferior a 3.000 euros o no hay ocultación.
- Recargo de entre el 50% y el 100% para infracciones graves donde hay ocultación o superan los 3.000 euros.
- Recargo del 150% para infracciónes muy graves.
Diferencias entre declaraciones complementarias, rectificativas y sustitutivas
Además de la declaración complementaria es posible presentar otro tipo de declaraciones para cambiar un IRPF ya tramitado y es importante conocerlas para saber cuál hacer en cada caso.
La declaración complementaria sirve para informar de errores que perjudican a Hacienda, como ya hemos visto. Al hacerlo, se añaden los datos omitidos sin anular el resto de la declaración.
La declaración sustitutiva sirve para reemplazar la declaración anterior, como su propio nombre indica. Se usa cuando el error perjudica al contribuyente.
Por último, la declaración rectificativa se usa para cambiar un IRPF cuando el error perjudica al contribuyente porque se olvidó alguna deducción o puso daros erróneos en su contra.
