Publicado: noviembre 1, 2026, 10:00 am
Seguro que alguna vez has montado en moto y tu pelo te ha preocupado pero no por el motivo que debería. Por ejemplo, has pensado que lo mismo con el aire se enreda o que va a coger olor, ¿verdad? Pues bien, para quienes pasan horas a la semana con el casco puesto -que son muchas personas teniendo en cuenta los moteros que hay y los perfiles de Fórmula 1– tienen que preocuparse de su salud capilar desde el cuero cabelludo.
«No solemos pensar en ello, pero el casco ejerce una presión constante sobre el cuero cabelludo«, explica el Doctor Ignacio Sevilla, director médico de Svenson. Esta presión, sumada al roce repetitivo al poner y quitar el casco, puede desencadenar lo que se conoce como alopecia traccional. «Hablamos de un microtrauma continuado que provoca inflamación y, si se cronifica, puede derivar en una pérdida irreversible del cabello», añade.
El ambiente húmedo dentro del casco
El impacto no se limita a la fricción ya que según el especialista, la presión del casco podría comprometer temporalmente la microvascularización del cuero cabelludo: «Esto no causa alopecia por sí solo, pero sí puede agravarla en personas predispuestas, debilitando progresivamente el tallo piloso«. A esto se suma el calor: dentro del casco, la temperatura sube y el sudor se acumula sin apenas evaporarse. Ese ambiente húmedo favorece la aparición de problemas como la dermatitis seborreica: «Es frecuente ver picor, descamación e irritación, algo que puede retrasar el crecimiento del cabello», añade. Y ahí no acaba todo porque, al parecer, el sudor también altera el equilibrio natural del cuero cabelludo, haciéndolo más vulnerable a infecciones como la foliculitis.
Cómo mitigar los efecto del casco
El cuidado previo y posterior cobra especial importancia. «Un gesto tan sencillo como usar un sotocasco transpirable puede marcar la diferencia, porque reduce la fricción y ayuda a gestionar la humedad«, recomienda Ignacio Sevilla. Además, insiste en la importancia de mantener una higiene adecuada antes de colocarse el casco, evitando residuos de productos capilares que puedan obstruir el folículo al mezclarse con el sudor.
Después de bajarse de la moto, o del coche en el caso de la Fórmula 1, llega el momento de reparar. Tras la competición, la recuperación capilar es igualmente fundamental. «Es imprescindible lavar el cabello para eliminar sudor y sales minerales, utilizando champús con pH neutro o reguladores del microbioma», apunta el médico de Svenson. Y en casos donde el daño empieza a ser visible, existen tratamientos médicos que ayudan a recuperar la salud capilar como el plasma rico en plaquetas o la mesoterapia capilar pueden ayudar a revertir el daño y fortalecer la fibra capilar.
