Publicado: octubre 7, 2026, 9:46 am
Los panistas no pierden oportunidad para presumir su condición de mascotas croqueteras (término derivado del alimento para perros y gatos, con respeto para los canes y mininos) y adoradores de las barras y las estrellas. Que los gringos les echen un lazo (que los utilicen, pues, en su condición de cipayos) les provoca una orgasmo, como en los casos de los “gobernadores” blanquiazules de Querétaro y Chihuahua, y aquellos “representantes populares” que no pierden oportunidad para lamerle las suelas al imperio.
