Publicado: septiembre 11, 2026, 10:10 am
Los grandes bancos europeos se unen y hacen presión contra la Comisión Europea en materia de regulación. A través de una carta firmada por los primeros espadas de once entidades, entre las que figura la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, el sector reclama que la simplificación normativa se convierta en un «objetivo permanente» y no en una solución puntual. «Europa necesita centrarse de manera constante en aquello que realmente protege la estabilidad y tener la disciplina necesaria para eliminar todo aquello que no lo haga, incorporando este principio a todos los niveles de los sistemas europeos y nacionales», exponen en dicha misiva a la que ha tenido acceso La Información Económica.
En concreto, en el documento, que va dirigido a las diferentes instituciones europeas (Comisión, Consejo y Parlamento), así como al Banco Central Europeo (BCE), reclaman la puesta en marcha de dos paquetes de medidas diferenciados: uno de simplificación legislativa para principios de 2027 y otro de integración. El despliegue del primero debería dar margen para el desarrollo de la integración a partir del segundo semestre de ese año. Los pesos pesados de la banca consideran que hay que «avanzar más y más rápido», al margen del informe que Bruselas publicó el pasado mes de julio sobre la competitividad de la banca. «Esto debería permitir a Europa ofrecer una flexibilidad clave en materia de financiación a corto plazo, mientras dispone del tiempo para debatir las áreas de integración», exponen.
Para la banca, la fragmentación del mercado único hay que abordarse a través de la eliminación definitiva de las barreras de impuestos a escala local, algo que dificulta el crecimiento y la integración de las empresas en la región. En su opinión, las empresas de la UE deben poder crecer y competir a escala mundial en igualdad de condiciones. «Los supervisores deberían contar como obligaciones secundarias, la consideración de la competitividad y el crecimiento: es necesario cuestionar la arraigada cultura de aversión instintiva al riesgo a cualquier precio«, remarcan.
En el informe, hacen un repaso de los desafíos que afronta el Viejo Continente, los cuales abarcan desde un crecimiento lento a un orden geopolítico inestable, pasando por los incendios forestales que asolan el continente, las reservas de gas, que se encuentran en su nivel más bajo desde 2012 o la carrera de rearme. Unos retos que «Europa no puede hacerles frente sin adoptar medidas urgentes y estructurales para fortalecer su economía», puntualizan. En estas circunstancias, la banca advierte de que los próximos seis meses serán clave a la hora de impulsar cambios sustanciales para reforzar la seguridad económica y el crecimiento en Europa.
Un cambio que solamente se producirá si se incluyen reformas en ámbitos como el energético, la defensa y la regulación digital, al mismo tiempo que se «eliminan las barreras a la financiación privada y a la inversión». Apelan directamente a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que pronunciará su tradicional discurso anual sobre el Estado de la Unión para abordar las prioridades de la UE de cara al próximo año. Además de Botín, en la lista de banqueros figura Georges Elhedery, CEO de HSBC; Sergio Ermotti (UBS); Olivier Gavalda (Crédit Agricole), Slawomir Krupa (Société Générale); Jean Lemierre (BNP Paribas); Nicolas Namias (BPCE); Steven van Rijswijk (ING); Christian Sewing (Deutsche Bank) C.S. Venkatakrishnan (Barclays) y Bill Winters (Standard Chartered).
Este grupo de once banqueros reivindica su papel como parte de la solución al problema por su papel financiador y su capacidad para canalizar el ahorro en inversión. Con cálculos realizados por los propios bancos, Europa necesita un incremento interanual del 5% en crédito al sector privado, más del doble de lo registrado antes de la pandemia de Covid-19. «Solo un sistema bancario con una mayor capacidad de financiación puede avanzar al ritmo que Europa necesita. Muchas pymes que forman parte de las cadenas de suministro necesitarán una financiación bancaria para poder crecer. Debemos crear un marco que permita atender esta creciente demanda de financiación», subrayan.
En este contexto, sacan de nuevo a relucir la importancia de ganar escala como un factor a acometer de manera urgente. Recuerdan que el ‘Informe Draghi’ cifró en 1,2 billones las inversiones estratégicas al año para no perder terreno frente a Estados Unidos y China en materia de productividad. Así, defienden que la banca es el canal para transformar el ahorro en inversiones productivas y que disponen de capital necesario para canalizarlo desde «mañana mismo».
Sin embargo, para atender las demandas crecientes de financiación deben producirse dos situaciones: poner fin al aumento de los requisitos de capital, argumento que escudan en que la capacidad de absorción de pérdidas por parte de los bancos está en máximos históricos con 2,5 billones, y una moratoria inmediata y temporal de los nuevos requisitos de capital hasta que se establezcan reformas a más largo plazo. «De este modo, los bancos podrán utilizar la generación de capital para financiar a Europa en lugar de verse limitados por ella», sostienen.
