Publicado: noviembre 6, 2026, 3:42 pm
Entrar en noviembre significa entrar en el mes de las ofertas del Black Friday. Este evento del consumo se dará el último viernes del mes, que este año es el 27 de noviembre, aunque los comercios terminan expandiendo los descuentos por toda la semana. En este sentido, productos de tecnología o electrónica, moda o perfumes son los más típicos para adquirir durante esta fecha. Pero también existen otros en los que es mejor pensárselo dos veces antes de pagarlos.
Un buen ejemplo de esto son los libros, que por la ley del precio fijo no permiten grandes descuentos (salvo algunos días contados fijados en la legislación denominada ‘de la lectura, del libro y de las bibliotecas’). Así, la clave para encontrar el mejor precio es la comparación del coste final entre comercios y con el propio producto a lo largo del tiempo.
Los productos a no comprar en el Black Friday
Antes de los casos concretos, cabe destacar que existen ciertas cuestiones a nivel psicológico que conviene tener en cuenta. Algo muy habitual durante estos ‘llamativos’ descuentos es el impulso de pagarlo rápidamente, casi sin pensar. Para evitarlo, conviene conocer lo que se necesita o no, o lo que es urgente y puede esperar.
El mencionado caso de las librerías es paradigmático de esta cuestión. La literatura solo se puede rebajar en los siguientes aspectos: hasta un 10% de descuento en el Día del Libro, ferias del libro o días de venta especiales autorizados y hasta un 15% de descuento para bibliotecas, centros educativos (en el caso de libros universitarios o no obligatorios), centros de investigación o entidades culturales.
Otros productos son los relacionados con los viajes y paquetes vacacionales. Aunque algunas agencias como El Corte Inglés suelen lanzar rebajas de hasta un 30% o 40% en circuitos, paquetes de vuelo más hotel y grandes viajes, muchas de estas están infladas previamente. Por ello, las recomendaciones son la comparación y, además, consultar la letra pequeña, ya que algunas no incluyen equipaje facturado, elección de asiento, traslados o tasas.
Por último, comprar muebles o embarcarse en reformas sin planificación durante el Black Friday es un error. Los colchones, cocinas o artículos de este estilo requieren comparar medidas, materiales, transporte o montaje que requieren preparación previa. Además, este tipo de artículos suele tener un periodo de liquidación donde los precios topan el mínimo. Así, es el típico artilugio que se compra por impulsividad cuando realmente no había ni intención ni necesidad, perdiendo un dinero valioso que podría ahorrarse.
