Publicado: octubre 25, 2026, 11:15 am
Instagram está lleno de cuentas de influencers que dan consejos sobre todo tipo de asuntos. Una de las temáticas más frecuentes es la belleza y el cuidado personal, donde miles de expertas recomiendan tratamientos y productos. Pero muchas de ellas no existen, porque son creadas por inteligencia artificial (IA).
El Daily Mail recoge este domingo en un reportaje la proliferación de influencers de belleza hechas con inteligencia artificial. Se trata de avatares digitales que interactúan con sus seguidoras (generalmente mujeres mayores) con unúnico propósito: venderles productos.
Según este reportaje, suelen responder a un mismo patrón: mujeres atractivas que cuentan historias personales diseñadas para conectar con el público. Comparten sus dificultades con el divorcio, la menopausia o el envejecimiento, y luego recomiendan los productos que cambiaron sus vidas (y su apariencia).
Según el Daily Mail, cada vez que alguien compra un producto a través de estos enlaces, quienes crearon el avatar ganan hasta un 25% de comisión, dependiendo de su popularidad.
Algunos pueden ganar miles de euros al mes, mientras que otros complementan sus ingresos vendiendo cursos sobre cómo crear avatares realistas y evitar ser detectados por las redes sociales.
«El uso de influencers de IA les da a las marcas un control total para crear a alguien con quien su cliente se identifique», dice la dermatóloga consultora Anjali Mahto.
Los creadores «pueden elegir su edad, apariencia, historial personal, supuestas preocupaciones y que digan exactamente lo que quieren», añade la doctora.
Crear un avatar de este tipo puede costar entre 100 y 18.000 euros para su puesta en marcha, con costes operativos mensuales que oscilan entre 50 y más de 9.500 euros, según el reportaje.
En principio no es ilegal, pero el problema llega cuando las empresas, o los vendedores individuales, omiten deliberadamente informar sobre el uso de influencers con IA.
«Las marcas no lo revelan porque saben que, en el mejor de los casos, generará rechazo«, afirma Sara McCorquodale, fundadora y CEO de la plataforma de inteligencia de influencers CORQ. «Este estilo de marketing se considera engañoso y sumamente ofensivo para el consumidor», dice.
Además, esta moda es problemática no solo porque se puede engañar a los consumidores para que compren productos, sino también porque impone a las mujeres estándares de belleza inalcanzables y se aprovecha de sus inseguridades para obtener beneficios.
«Existe la oportunidad de explotar la preocupación por el envejecimiento«, afirma la doctora Mahto, «dando a entender que es posible lograr una piel increíblemente joven con la compra adecuada», concluye.
