Publicado: octubre 19, 2026, 9:37 am
El mercado laboral español acumuló 10,4 millones de contratos fijos discontinuos entre la reforma laboral de marzo de 2022 y agosto de 2026, una cifra que contrasta con el modesto crecimiento de los afiliados a la Seguridad Social bajo esta modalidad, que en el mismo periodo apenas aumentaron en 408.000 personas. El dato figura en el último informe ‘El mercado de trabajo en 50 titulares’, elaborado por Randstad Research, que además advierte de que, desde la entrada en vigor de la norma, cerca de 1,71 millones de trabajadores han firmado más de un contrato indefinido en un mismo mes natural, un fenómeno que en 2021, antes de la reforma, afectaba a poco más de 26.000 personas al año. A ello se suma que, en los ocho primeros meses de 2026, el 57,4% de los contratos fijos registrados fueron a tiempo parcial o fijos discontinuos.
Según subraya la consultora, esta evolución de la contratación se produce en un contexto de cifras récord de ocupación. El empleo alcanzó los 22,78 millones de personas en el segundo trimestre de 2026, lo que supone 486.000 ocupados más que en los tres meses anteriores y 510.000 más que un año atrás. La población activa, por su parte, creció en 273.000 personas en el trimestre y en 453.000 en términos interanuales, hasta situarse en 25,27 millones. El número de parados se redujo en 213.000 personas entre abril y junio, hasta los 2,50 millones, y la tasa de desempleo bajó al 9,9%, cuatro décimas menos que hace un año. Pese a esta mejora, España continúa siendo el segundo país de la Unión Europea con más paro.
El director de Randstad Research, Valentín Bote, reconoció que los indicadores dibujan un mercado que sigue generando empleo y con una evolución favorable del desempleo, pero insistió en que «el verdadero reto del mercado de trabajo sigue siendo la calidad y la sostenibilidad de la ocupación». En esa línea, el informe detalla que el aumento interanual del empleo se explica principalmente por el avance de los asalariados indefinidos, que logró compensar el descenso del trabajo por cuenta propia.
La tasa de empleo se situó en el 53,4%, con su máximo en la franja de 35 a 44 años (82,3%), mientras que el mayor incremento anual correspondió a los jóvenes de 16 a 24 años (5,4%), seguidos del grupo de 25 a 34 años (3,4%). Por sectores, la educación, los servicios a edificios y la industria alimentaria lideraron la creación de empleo, y los servicios personales, el comercio al por menor y el transporte terrestre sufrieron las mayores caídas.
Persiste la brecha de género
En el terreno del desempleo, Randstad Research alerta de que persiste la brecha de género: la tasa de paro masculina es del 8,8%, frente al 11% de la femenina, lo que se traduce en 136.000 mujeres desempleadas más que hombres. Además, 893.000 parados, el 35,8% del total, llevan más de un año buscando trabajo, aunque esta cifra es 99.000 personas inferior a la de hace un año. La temporalidad, por su parte, se situó en el 15,1%, pero con una brecha notable entre ámbitos: en el sector público alcanzó el 27,3%, frente al 12,2% del privado, al que supera por vigésimo sexto trimestre consecutivo. Por último, el trabajo a tiempo parcial afectó al 13,7% de los ocupados, prolongando la tendencia descendente de los últimos años.
