Publicado: septiembre 17, 2026, 1:25 pm
Revolut ha desmentido que un grupo de hackers les exigiera tres millones de dólares (alrededor de 2,61 millones de euros) tras acceder a su sistema y hacerse con datos de decenas de clientes como rescate para liberar la información. Según pública el ‘Financial Times’ y ha podido confirmar La Información Económica, unos piratas informáticos suplantaron la identidad de un organismo gubernamental italiano y accedieron a una base de datos que afecta a unos 680 clientes de diferentes nacionalidades de un total de 80 millones que registra a nivel mundial.
Un portavoz del neobanco de origen británico explica que un tercero no autorizado utilizó el dominio de un correo electrónico de ese organismo para solicitar información de manera fraudulenta. «Cuando esa fuente autorizada solicita datos estamos obligados a dárselos», específica. Revolut está colaborando estrechamente con las autoridades pertinentes en la investigación y reitera que no se trata de un hackeo, sino de un acceso autorizado.
En cualquier caso, asegura que no se han visto afectados ni sus sistemas ni los fondos por esta «sofisticada estafa externa de suplantación de identidad» y que ha ofrecido asistencia a las personas afectadas por la filtración. Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana y la ‘fintech’ informó que un «número limitado» de clientes ha visto expuesta información de carácter confidencial debido a una estafa perpetrada por un tercero no autorizado.
En este sentido, el rotativo estadounidense publica que un grupo autodenominado iamnotavillain ha amenazado con vender los datos a otro grupo de delincuentes si no recibe esos tres millones de dólares en 24 horas. En la misma línea, EFE recoge el testimonio de la asociación portuguesa Cidadãos pela Cibersegurança (CpC) que, según denuncia, los datos potencialmente expuestos incluirían nombres, fechas de nacimiento, domicilios, teléfonos, correos electrónicos, documentos de identidad, fotografías de verificación, números IBAN, extractos e historiales de transacciones.
En este sentido, la organización lusa ha pedido reforzar el control sobre los sistemas de inteligencia artificial más avanzados al Parlamento Europeo con el objetivo de establecer controles verificables sobre la denominada IA de frontera, como se denomina a los modelos de mayor capacidad. A nivel comunitario, las instituciones financieras están obligadas por ley a cumplir con las solicitudes oficiales de los organismos públicos, por lo que cualquier comunicación que provenga de un dominio oficial verificado se gestiona como un requerimiento legal obligatorio.
A través de un comunicado, la asociación ha anunciado la presentación de una petición para establecer controles verificables. El respaldo a esta iniciativa se produce en medio de las advertencias de investigadores vinculados a Anthropic acerca del riesgo de perder el control ante el desarrollo de una futura superinteligencia. La asociación sostiene que Estados Unidos y China están inmersos en una competición tecnológica que dificulta una paralización unilateral y considera que la Unión Europea es el único actor con suficiente peso económico y jurídico para imponer condiciones a las empresas que quieran operar en su mercado.
Así, piden evaluaciones independientes para los modelos de riesgo sistémico, autorización previa a la hora de acceder a determinados procesos de auto mejora de la IA, comunicación obligatoria de incidentes y mecanismos externos capaces de detener los sistemas. Asimismo, exige que el continente impulse un acuerdo internacional que permita frenar el desarrollo de modelos especialmente peligrosos. En su opinión, el riesgo no depende de que una máquina adquiera conciencia, sino de que sistemas autónomos con acceso a internet, credenciales o recursos financieros persigan objetivos mal definidos sin un control humano eficaz.
