Publicado: agosto 13, 2026, 1:58 pm
El economista Gonzalo Bernardos apunta que en las mejores zonas de Madrid, Barcelona, Valencia, Palma o Málaga se está agotando la demanda que había hecho subir los precios, ya que han alcanzado unos niveles que la demanda no acepta. Según este, consejero de Trioteca, la Plataforma Digital de Hipotecas Online, señala que el problema no es la falta de interés, sino el «desfase entre lo que piden los propietarios y lo que los compradores están dispuestos a pagar».
La propia Trioteca advierte que en el mercado de la vivienda de clase alta se está produciendo un cambio en el cual «ya no todo se vende a cualquier precio». Así, tras años de subida, afirman que «el segmento de clase media alta y alto standing empieza a perder fuerza en las principales ciudades españolas».
La segmentación del mercado de la vivienda
«El mercado no está mal, sigue estando francamente bien, pero se ha segmentado», explica Bernardos. A su juicio, el mercado ya no puede analizarse como un bloque único, porque la evolución de la vivienda media y la del alto standing empiezan a ir por caminos distintos.
El profesor de Economía de la Universitat de Barcelona apunta especialmente a las zonas del alto standing de las grandes ciudades, donde los precios han alcanzado niveles que una parte relevante de la demanda ya no acepta o no se puede permitir.
«En las mejores ubicaciones, el propietario se ha pasado de precios bestialmente«, afirma Bernardos, que señala que algunas agencias especializadas en la almendra central de Madrid están registrando caídas de ventas de hasta el 50%, mientras que incluso las que mejor resisten superan descensos del 25%.
Bernardos advierte que el propietario «o baja precios o no venderá»
De acuerdo a Bernardos, la demanda de inversión patrimonial y de clase media alta, que empezó a tirar con fuerza en Madrid y Barcelona desde 2012 (en plena crisis inmobiliaria con el precio más bajo en la vivienda desde el inicio de esta), se frenó a partir del primer semestre de 2025. «Hay una gran discrepancia entre lo que quiere cobrar el propietario y lo que está dispuesto a pagar el comprador. Y finalmente, al propietario solo le queda un remedio: o baja precios o no venderá», advierte el especialista.
Este cambio se está produciendo especialmente en vivienda usada de alto precio, donde algunos propietarios han intentado trasladar al mercado valoraciones que ya no encajan con la capacidad ni con la disposición de compra. Bernardos lo ejemplifica con viviendas «normalitas» que se intentan vender a precios de 8.000, 10.000, 12.000 o incluso 14.000 euros por metro cuadrado en determinadas zonas de Madrid.
