Los economistas prevén subidas en los precios de los alimentos de hasta el 9% en 2027 por la guerra y el clima extremo - Mexico
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Los economistas prevén subidas en los precios de los alimentos de hasta el 9% en 2027 por la guerra y el clima extremo

Publicado: julio 17, 2026, 3:00 am

El encarecimiento de las materias primas por la guerra en Irán y el actual episodio de fenómenos meteorológicos extremos impulsarán el precio de los alimentos el año que viene, si bien es el segundo de estos dos factores el que más preocupa a los economistas. Tanto las previsiones del Banco Central Europeo (BCE) como las de otros organismos y servicios de estudios apuntan a que la inflación de estos productos superará el 3% en pocos meses en la zona euro, lo que puede tener un impacto más significativo en los hogares de rentas más bajas, que son los que tienen que dedicar un porcentaje mayor de su renta al gasto en alimentación. Las previsiones menos optimistas apuntan a incrementos de entre el 5 y el 9% de media en estos productos a nivel europeo.

El reciente shock de materias primas que ha provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz terminará por trasladarse a los precios de los alimentos que paga el consumidor el próximo año. Pese a que la escasez de fertilizantes derivada del conflicto en Irán -y el incremento de sus precios- ha sido menos severa de lo previsto, sí afectará al rendimiento de las explotaciones agrícolas. Así, el aumento de otros costes de producción —energía, transformación y envasado— elevará la inflación alimentaria entre 0,5 y 0,7 puntos porcentuales en 2027, según cálculos de Oxford Economics.

En un informe publicado esta semana, la consultora global advierte, sin embargo, que las olas de calor registradas este verano «ejercerán un impacto alcista más intenso» sobre los precios de los alimentos que la propia guerra de cara al próximo año. Ese efecto podría intensificarse debido al episodio de ‘El Niño’ y añadir hasta un punto porcentual a la inflación alimentaria en 2027. De ahí que hayan elevado sus estimaciones previas y contemplen una subida de la cesta de la compra en el entorno del 3%.

La guerra en Oriente Próximo reavivó el temor a una nueva crisis de inflación con epicentro en los alimentos, dado que estos llegaron a disparar hasta tres puntos la tasa general de IPC a comienzos de 2023, tras la invasión rusa de Ucrania. A los economistas les preocupó especialmente el hecho de que, como entonces, el cuello de botella en la producción y el transporte de fertilizantes volviese a disparar su coste.

Factores que (hasta ahora) han contenido las subidas

De momento, varios factores han permitido que la inflación de los alimentos se redujera más de un punto porcentual hasta situarse en su nivel más bajo de los últimos cinco años (1,2% en junio). Por un lado, la oferta abundante de cereales tras la buena cosecha de 2025 que está ejerciendo de parapeto ante un posible encarecimiento. Por otro, el exceso de oferta de leche cruda, la estabilización de los precios del chocolate, el cacao y el café tras el rally registrado en 2025; así como la corrección de los precios del aceite de oliva y el enfriamiento progresivo de los costes energéticos.

Frente a estos elementos, existen otros riesgos que sí pueden alterar el escenario central de la firma. El primero tiene que ver con las expectativas de precios de venta más altos que vienen registrándose desde el inicio del conflicto en sectores como el de la producción de alimentos o los de distribución minorista y los servicios de restauración. El segundo riesgo proviene, precisamente, del mercado de los fertilizantes.

Durante el bloqueo del estrecho de Ormuz, los precios de estos productos registraron un fuerte incremento y, «aunque algunos tipos de fertilizantes han vuelto posteriormente a niveles previos al conflicto, otros continúan cotizando en niveles elevados y, en términos generales, los precios siguen siendo superiores a los observados en 2025″, explican desde Oxford Economics.

Así, si hasta la fecha este aumento ha afectado sobre todo a los productores agrícolas del hemisferio sur, los expertos de la firma creen que terminará trasladándose a los costes de producción de los agricultores europeos. A esto se suma el encarecimiento del petróleo y del gas natural, dos insumos fundamentales para la producción y transformación de alimentos. «En este contexto, una eventual reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán constituye un riesgo adicional al alza para los precios de los alimentos», sostienen.

Subidas de los alimentos de entre el 5 y el 9%

Los analistas de Rabobank prevén que la inflación de los precios de los alimentos en toda Europa alcance con toda probabilidad su punto máximo en 2027. Sus cálculos son menos optimistas y se sustentan en que el bloqueo prolongado de Ormuz está transformando los mercados energéticos. Tanto, como para que los precios del petróleo y el gas se mantengan elevados hasta bien entrado 2028, incluso si se produjera una solución a corto plazo.

En el banco neerlandés recuerdan que el aumento de los costes energéticos y de envasado ya se está reflejando en toda la cadena de valor alimentaria y, en algunos casos, está mermando los márgenes de los fabricantes de alimentos. «Si bien la cobertura de riesgos puede retrasar el impacto, estos mayores costes de los insumos provocarán, en última instancia, un nuevo ciclo de inflación de los precios de los alimentos de entre el 5% y el 9% en toda Europa en 2027«, apuntan sus analistas María Castroviejo y Sebastiaan Schreijen en un informe reciente.

De momento, el Banco Central Europeo apunta a una inflación de los alimentos del 2,6% este año que se incrementará hasta el 3,5% el año que viene de media, pero que alcanzará su punto máximo en el segundo trimestre en el entorno del 3,7%. Los precios de estos bienes llegaron a subir a doble dígito, superando el 15% en el peor momento de la pasada crisis inflacionaria, según datos de Eurostat, la oficina de estadísticas europea.

Related Articles