Publicado: junio 24, 2026, 11:13 am
Alemania, al igual que muchos países de la Unión Europea, incluyendo España, está viendo cómo su población envejece y su sistema de pensiones es cada vez más insostenible. En este contexto, el Bundestag se prepara para aprobar una reforma integral planteada por expertos que pretende incorporar pensiones de capitalización para reforzar la solvencia del sistema. Pero ¿en qué consiste este sistema?
El concepto de pensión de capitalización pura no se aplica a ningún país en la actualidad, y Alemania no será la excepción. La propuesta del gobierno de Merz se asemeja al modelo escandinavo, donde el Estado asume el mayor peso financiero, pero también incentiva los fondos privados y tasas que se gestionarían de manera centralizada a través de un fondo para invertir en los mercados a partir de 2031.
¿Qué es la pensión de capitalización que quiere seguir Alemania?
En la teoría, una pensión de capitalización es un sistema de jubilación en el que los trabajadores ahorran y acumulan fondos en una cuenta personal a su propio nombre. Sin embargo, la clave está en las inversiones a largo plazo; es decir, el dinero guardado debe generar rentabilidad para que, al llegar la edad de retiro, pueda financiar la pensión mensual. Ahora bien, lo que propone Alemania es un sistema mixto.
Y es que un modelo completamente individual enfrentaría un problema estructural: la informalidad laboral y las lagunas de cotización. Por ejemplo, si un trabajador pasa años desempleado, trabaja en negro o tiene salarios muy bajos, su cuenta no acumulará fondos suficientes, generando pensiones precarias. Por tanto, hasta los países más capitalizados integran un pilar solidario para garantizar el estado de bienestar.
El sistema sueco que Alemania quiere imitar
La propuesta de la comisión de expertos sobre la capitalización busca copiar el modelo vigente en Suecia. «Los escandinavos lo han conseguido, y nosotros también podemos», aseguró Merz en la rueda de prensa en la que se presentó el plan para salir de la crisis económica. Lo que propone entonces es la creación de cuentas de capital individuales para depositar un componente obligatorio que complementaría la pensión.
En palabras más simples, la pensión de capitalización se alcanza imponiendo una tasa de cotización adicional del 2% (en Suecia del 2,5%), que se abonaría a partes iguales por el empleado y el empleador. El dinero recogido se gestionará de manera centralizada a través de un fondo que invertirá en los mercados a partir de 2031. Cabe aclarar que el modelo per se implica un aumento de la contribución, pero según Merz, dará lugar «a un mayor nivel general de prestaciones con menores cotizaciones».
La nueva edad de jubilación en Alemania
La reforma también prevé cambios en la edad de jubilación con el objetivo de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema a largo plazo. A partir de 2031, la edad legal para retirarse comenzará a vincularse de forma progresiva a la evolución de la esperanza de vida, lo que supondrá un retraso gradual del acceso a la pensión.
Según las estimaciones oficiales, la edad de jubilación pasaría de los 67 años actuales a 67 años y medio en la década siguiente, aunque el mecanismo permitiría nuevas ampliaciones en las próximas décadas. De mantenerse esta tendencia demográfica, algunos escenarios plantean que la edad de retiro podría acercarse a los 70 años a finales de siglo.
