"Método Jessica" para berrinches: la técnica viral que corta el llanto de un niño - Mexico
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


«Método Jessica» para berrinches: la técnica viral que corta el llanto de un niño

Publicado: mayo 2, 2026, 4:00 pm

En redes sociales, cada cierto tiempo aparece una técnica que promete solucionar uno de los mayores retos de la crianza: las rabietas. La última en hacerse viral es el llamado “método Jessica”, una estrategia tan simple como sorprendente que ha generado millones de visualizaciones… y también debate. Pero, ¿realmente funciona o solo es un parche momentáneo?

En qué consiste el «método Jessica»

La técnica es tan llamativa como fácil de aplicar: cuando un niño pequeño está en plena rabieta, el adulto empieza a llamar a Jessica en voz alta y con insistencia, como si buscara a alguien. El efecto es inmediato en muchos casos: el niño se detiene, confundido, y su atención cambia por completo. «Esta es la ‘técnica Jessica’ para calmar rabietas y es impresionante», dice Álvaro Bilbao en uno de sus vídeos sobre rabietas. «Tras repetir el nombre varias veces -«¡Jessica! ¡Jessica! ¿Dónde está?»- la rabieta parece desaparecer en segundos.

Desde el punto de vista del cerebro infantil, la explicación tiene sentido. Tal y como explica el neuropsicólogo en uno de estos contenidos, «el cerebro de un niño de 2 o 4 años es tan inmaduro que no puede procesar dos emociones de forma simultánea y la sorpresa desconecta el circuito de la frustración». Es decir, la técnica no calma la emoción en sí, sino que la interrumpe. La sorpresa actúa como un corte en el estado emocional del niño, desviando su atención hacia algo inesperado.

Enseña a gestionar emociones

Aunque el resultado pueda parecer eficaz, los expertos advierten de sus límites. «Puede funcionar una o dos veces y te puede ayudar en una situación de emergencia. Pero no es recomendable usarla de forma habitual porque su cerebro no aprende nada», señala el especialista. Y aquí está la clave: el método Jessica no regula la emoción, solo la evita momentáneamente.

Durante los primeros años de vida, el cerebro está en pleno desarrollo. En particular, áreas como la corteza cingulada anterior, implicada en la regulación emocional, todavía están madurando. «Si no estás ejercitando esa zona, el niño no aprende a calmar la frustración«, advierte el neuropsicólogo. Por eso, las rabietas ,aunque incómodas, cumplen una función importante: permiten al niño experimentar, procesar y, poco a poco, aprender a gestionar lo que siente.

Dejar sentir también es educar

Evitar constantemente el malestar puede tener consecuencias a largo plazo. «Los niños solo pueden dominar aquellas emociones que han llegado a experimentar«, explica el experto. Y añade un punto clave para padres y madres: necesitan acompañamiento, no distracción constante. Esto no significa ignorar el sufrimiento, sino permitir que el niño atraviese la emoción con apoyo. Porque, como resume: «Si no lo dejas experimentar rabietas, no podrá entender que después de un rato de malestar se vuelve a encontrar la calma«.

La conclusión no es blanca o negra. El «método Jessica» puede ser útil en momentos puntuales (por ejemplo, en público o en situaciones límite), pero no debería convertirse en la estrategia habitual. Más que eliminar la rabieta, el objetivo a largo plazo es enseñar al niño a transitarla.

El éxito del «método Jessica» refleja una realidad: muchos adultos buscan soluciones rápidas ante situaciones emocionalmente desbordantes. Sin embargo, la crianza no siempre admite atajos. A veces, lo más efectivo no es apagar la emoción, sino acompañarla. Porque aprender a calmarse no ocurre evitando el malestar, sino atravesándolo con alguien al lado.

Related Articles