Publicado: abril 27, 2026, 9:01 pm
El empresario Víctor de Aldama les tenía “a sueldo”, pagaba, exigía y nadie se le resistía. El ministro José Luis Ábalos era la gran influencia, “hacía lo más grande” a cambio de variopintas contraprestaciones. Y su asesor, Koldo García, era la “correa de transmisión”. Así de claro ha sido el teniente coronel Antonio Balas, el jefe de la investigación que ha hecho la Guardia Civil en el caso Koldo, primero a las órdenes de la Fiscalía y después de los tribunales. Su contundencia ha dejado poco margen a las defensas, que han tenido que tirar de imaginación para dar explicaciones alternativas (legales). “¿Y si…?”, tanteaban el terreno. Una y mil veces hasta que han hecho estallar al presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta. “A partir de ahora voy a ser más radical con ustedes”, cortaba el magistrado. Su paciencia se había agotado.
