Publicado: abril 20, 2026, 2:08 pm

Después de pasar un fin de semana «celebrando la vida y el amor» en el 30 cumpleaños de Laura Escanes, Violeta Mangriñán organizó este domingo una breve ronda de preguntas y respuestas en Instagram para reconectar con su audiencia y compartir detalles del momento vital que atraviesa actualmente, en plena expansión de su negocio de té matcha.
Sin embargo, lejos de profundizar en la reforma de su nuevo local, la influencer decidió aclarar todas las dudas respecto a su vida personal, entre ellas sus planes de boda con Fabio Colloricchio y la posibilidad de ampliar la familia en el futuro. En este sentido, la valenciana volvió a mostrarse reacia a convertirse en madre por tercera vez.
«Llevo el DIU de cobre que, de momento, está haciendo su función divinamente», destacó Mangriñán, a través de sus stories, respecto al método anticonceptivo que le habría dejado menos efectos secundarios. Y es que, aunque reconoce que «la vida da muchas vueltas», por el momento no se plantea tener un tercer hijo y brindarles otro hermanito a sus hijas Gala y Gia. «No me lo preguntéis más, por favor», recalcó.
En otro orden de cosas, la exparticipante de Supervivientes admitió también su preferencia por tener dos hijas del mismo sexo, a pesar de que durante el proceso de gestación de su primer embarazo llegara a asumir, influida por su entorno, que su primogénita iba a ser un niño, que «sería Leo» en lugar de Gala como finalmente ocurrió.
«Cuando me quedé embarazada de Gia —su hija menor— prefería que fuese niña porque sé lo que es tener una hermana y ser uña y carne», apuntó ella, apoyándose en su propia experiencia creciendo junto a su hermana Lila. «No quiere decir que un hermano y una hermana no puedan serlo, pero creo que entre hermanos del mismo sexo se entienden mejor. Es mi opinión», agregó.
«Me da igual casarme»
Más tarde, la influencer se pronunció sobre las especulaciones en torno a sus planes de boda con su pareja, Fabio, a quien en más de una ocasión le ha dedicado indirectas —cada vez más directas— que dejan caer un deseo de que el argentino le proponga matrimonio. No obstante, todo eso formaría parte de una estrategia de creación de contenido, que nada tendría que ver con un interés real por casarse.
«Me da absolutamente igual casarme. Nunca me ha hecho ilusión ni ha formado parte de ninguna de mi listas de propósitos a cumplir en la vida», confesó Violeta, subrayando que tampoco descarta pasar por el altar en el futuro. Y es que, a pesar de que lleven más de siete años juntos y tengan dos hijas en común, considera que actualmente «no es buen momento» para formalizar su relación.
«Fabio está tratando de llevar a cabo un proyecto grande, yo estoy a tope con los míos, y preferiría que me pillase en una etapa más tranquila y mejor dormida a poder ser», dijo.
Con la misma contundencia, la creadora de contenido aseguró que la faceta de Fabio como cantante no le suscita ningún tipo de «celos», ni le preocupa o le «quita el sueño» la posibilidad de una deslealtad por parte de su pareja, en tanto a que no depende de las circunstancias de su profesión, sino al interés por ser infiel. «Si me pone los cuernos de nuevo, el problema sería suyo y no mío, así que chill and love», expresó.
Como cabría esperar, estas declaraciones no tardaron en generar reacciones entre muchos de sus seguidores, que desconocían que su pareja le fue infiel durante los inicios de su noviazgo con una chica a la que besó en una discoteca. «Y lo perdoné. Estuve a punto de cargármelo pero era demasiado guapo», bromeó Violeta, mostrándose agradecida por una de las consecuencias de esta decisión: sus hijas.
Aun así, tampoco quiso pasar por alto la gravedad de lo ocurrido en el pasado y dejó caer que se trata de una línea roja que jamás debe volver a traspasar. «Ya sabe que no hay más oportunidades, así que como lo considero un chico listo, supongo que lo tiene claro», comentó ella, en respuesta a las dudas que le transmitió un seguidor en un chat privado.
