Publicado: abril 21, 2026, 2:07 pm
El proceso de regularización de migrantes inició este lunes 20 de abril la fase presencial, caracterizada por colas, esperas, algunos problemas con el papeleo e intentos de estafa. En el Gobierno considern que se trata de situaciones normales en el marco de un proceso tan masivo, que es un «proceso garantista» y que todo transcurre con «normalidad». Lo que sí hay en el seno del Ejecutivo es enfado con el PP, porque considera que sus ayuntamientos están poniendo trabas a la hora de facilitar el certificado de vulnerabilidad y de empadronamiento. «Están boicoteando no ya al Gobierno, sino las esperanzas y derechos de miles de personas. El PP está solo y desdibujado en su boicot al procedimiento de regularización».
Las cifras ofrecidas por el Gobierno en estos primeros compases es que ayer lunes 20 de abril de presentaron 5.454 solicitudes de manera presencial, 13.008 de manera telemática y que, en total, desde que se inició el proceso el 16 de abril se han presentado más de 60.600 solicitudes. «El proceso va muy por encima a pesar del boicot del PP», ha señalado Elma Saiz, portavoz del Ejecutivo y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, tras la reunión del Consejo de Ministros.
Saiz ha señalado, por ejemplo, al Ayuntamiento de Madrid, donde ha recordado que su alcalde ya ha verbalizado que no iba a colaborar en este proceso. José Luis Martínez-Almeida calificó de «chapuza» la regularización masiva, pero lo que hizo fue pedir al Gobierno que la responsabilidad no recayese sobre los ayuntamientos. Dijo que los inmigrantes «van a contar con la profesionalidad y la dedicación de los servicios públicos y de los servidores públicos».
Desde el Gobierno recuerdan que el certificado de vulnerabilidad no es obligatorio en todos los casos y que además de los ayuntamientos lo pueden validar más de 200 entidades acreditadas para ello por el Gobierno y que tiene el aval del Ejecutivo. Un mensaje con el que el Ejecutivo busca ofrecer una alternativa para que los migrantes puedan sortear ese «boicot» que consideran están haciendo las administraciones del PP «siguiendo directrices políticas».
En paralelo, el PSOE también ha denunciado este martes el «boicot de algunos» en el proceso de regularización de inmigrantes, en referencia implícita a gobiernos del PP. «Sólo pondré un ejemplo para que se vea: el Ayuntamiento de Barcelona ha contratado a 50 abogados más para facilitar el proceso. El Ayuntamiento de Valencia ha cerrado las oficinas», ha deslizado el portavoz del partido, Patxi López, en el Congreso.
A pesar de ello, el ex lehendakari ha advertido de que la concesión de la residencia a las personas que cumplen los requisitos «se va a llevar a la práctica y con éxito, como demuestra que haya colas de gente que está muy interesada«. El plazo para la solicitud presencial comenzó el lunes con aglomeraciones en varias dependencias públicas de toda España habilitadas para realizar los trámites.
Fuentes del PSOE explican que han constatado ese intento de obstaculización que denuncian por parte de otras instituciones dirigidas por el PP además de en Valencia, pero prefieren no situar ahí el foco. «Lo importante es que el proceso va a salir adelante, que es lo que corresponde», subrayan con mención a las decenas de asociaciones que se han ofrecido para colaborar en la gestión.
En la rueda de prensa, a raíz del pacto de PP y Vox para la investidura de María Guardiola, López ha apuntado que «en Extremadura no hay ningún problema con la inmigración» y que es la excusa «para sacar adelante su ideología xenófoba». En ese acuerdo, entre otras medidas, se incluye la «prioridad nacional» para el acceso a las ayudas, incluidas las de viviendas, y el rechazo a acoger a menores extranjeros no acompañados».
Colas para la regularización en Valencia.EFE
«Convertir al diferente en enemigo»
«Mientras la inmensa mayoría de este país está tratando de regularizar a aquellos inmigrantes que están ya entre nosotros, muchos de ellos trabajando, pero trabajando en b, y se les quiere dotar de derechos como a cualquier ciudadano, hay otros que se empeñan en convertir al diferente en el enemigo», señala el portavoz de los socialistas en el Congreso.
Además, López ha acusado a los partidos de la derecha de olvidarse de los españoles que tuvieron que irse a trabajar fuera, que también querían tener «un empleo en condiciones, no ser explotados, ni esclavizados». E incide en que lo que pretenden los partidos de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal es eso: «Generar rechazo, miedo, odio personas que han huido de sus países buscando tener un mínimo de vida digna, a veces escapando la guerra, del hambre, de miseria… Y los tratan como si fuera kleenex de usar y tirar porque muchos de ellos están siendo utilizados por esta gente que luego los rechaza».

