Publicado: abril 26, 2026, 1:07 am

En la tercera semana del juicio de las mascarillas en el Tribunal Supremo se escuchó a los testigos mencionar los sobres en Ferraz, las reuniones en ministerios con el conseguidor Aldama, a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez; el pelotazo de las mascarillas, los viajes oficiales donde el ministro iba acompañado de Jésica, la sentencia de la Gürtel que despojó del poder a Rajoy… Asimismo, en las tres jornadas de vista oral celebradas esta semana se escuchó por primera vez el criterio de los expertos, de los peritos que han intervenido en esta causa de corrupción.
El balance global no resulta esperanzador para las defensas del ex titular de Transportes José Luis Ábalos y su ex asesor Koldo García ya que, a medida que el juicio avanza, hay cuestiones que van clarificándose. En primer lugar, la influencia que logró tener el empresario Víctor de Aldama en el Gobierno de Sánchez gracias a los sobornos que presuntamente pagó a Ábalos. La segunda, que el desbarajuste de pagos en la sede de Ferraz fue una realidad. La tercera, que en el peor momento de la pandemia, el ex dirigente socialista, su asistente y Aldama aprovecharon la oportunidad para lucrarse con la compra de material sanitario.
El testigo Mariano Moreno Pavón, ex hombre fuerte de finanzas del PSOE, trató de reflejar que la contabilidad del partido se ajustaba a la legalidad y que sólo se manejaba una cuenta «de funcionamiento» en Ferraz, realizándose la mayoría de los pagos de gastos a sus dirigentes por trasferencia. El ex gerente explicó que había tres categorías: viajes, gastos de representación y gastos de actividad. «Era para lo único que se utilizaba esa caja de metálico», apostilló.
Hasta ahí el interrogatorio fue un camino de rosas pero llegó la intervención de la abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, quien pidió de forma sorpresiva que se exhibieran unas hojas de liquidaciones de gastos del PSOE pertenecientes a su cliente, aportadas a la causa. «¿Cómo se explica lo que nos acaba de contar con esas hojas de gasto? Hay unos importes que fueron abonados, están firmadas y no tiene fecha y no tiene concepto. ¿Esto cómo se explica?», dijo a bocajarro la letrada. «¿Entonces es posible que haya más gastos que no sean los que tiene usted contabilizados en la contabilidad del PSOE?», insistió. El ex gerente se limitó a asegurar que no conocía los documentos que pidió exhibir la abogada y que todos los asientos contables eran enviados al Tribunal de Cuentas.
El empresario Hidalgo confirmó, por su parte, el papel de Aldama. Tenía «iniciativa» y «perfil empresarial». Lo escuchó el martes el Supremo cuando el ex CEO de Globalia, filial de Air Europa, explicó por qué había contratado a Aldama. Dos veces: una para recuperar 200 millones de dólares bloqueados en Venezuela y otra para ayudar a lograr el rescate público de la aerolínea. El primer encargo, aunque terminó sin éxito, reflejaba los contactos de Aldama en el chavismo. El segundo, el que aparece en el escrito de acusación de Anticorrupción junto a la palabra cohecho, con el Gobierno español, y en sentido amplio. A base de insistir en las preguntas, un reticente Hidalgo acabó presentando a Aldama como el «canal de comunicación» con varios ministerios. Su baza principal era el de Transportes, pero llegaba también a Economía. «Tenía la comunicación con diferentes ministros […] Era un canal transmisor, simplemente», testificó, queriendo quitar relevancia con el adverbio pero dándosela con el resto.
Parte del interrogatorio a Hidalgo se centró en una información a la prensa en la que Transportes anticipaba el rescate, lo que aliviaba la situación de la compañía ante los acreedores. Esa acción que le valió a Ábalos no tener que pagar el chalé de Marbella en el que iba a pasar 11 días de vacaciones en agosto de 2020, según las acusaciones. Hidalgo se resistió a asumir su existencia o darle ningún valor. Finalmente, el secretario de Estado de Transportes, Pedro Saura, acabó reconociendo su existencia, aunque no tuviera el formato de nota de prensa.
Además Saura declaró que Aldama le llamó por el rescate de Air Europa. Explicó que esa llamada se produjo porque previamente Koldo García le dijo que Aldama le llamaría y que, por favor, lo atendiese. Saura, que era número dos de Ábalos, aseguró que esa llamada le «molestó». El ex secretario de Estado reveló además que le dijo «en muchas ocasiones al señor ministro que éramos un Gobierno que había llegado después de una sentencia y debíamos ser extremadamente rigurosos». El testigo aludía a la sentencia de la trama Gürtel que provocó la moción de censura contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy.
Por otro lado, el largo brazo de Aldama en los ministerios, usando a Koldo como cauce, lo reflejó bien la categoría de jefe de Gabinete, que ha abundado en las citaciones del tribunal. Aldama logró encuentros con el de María Jesús Montero en Hacienda y el de Reyes Maroto en Industria.
El primero se produjo a petición de Koldo García, según explicó el propio Carlos Moreno Medina, ex jefe de Gabinete de Montero. Trató con Aldama varios asuntos, entre ellos una petición de aplazamiento tributario. No era competencia suya, pero lo «derivó» al responsable. En el juicio, afirmó que ese asunto lo trató por teléfono, aunque en la Audiencia Moreno reconoció un encuentro persona. Ante el Supremo, el testigo negó haber recibido de Koldo y Aldama 25.000 euros por sus gestiones. En cuanto a por qué envió a Aldama los datos del piso que se iba a comprar, nada sospechoso: fue para que opinara del precio, puesto que se lo habían presentado como asesor inmobiliario.
El segundo y atento jefe de Gabinete fue el de la ex ministra Maroto, Juan Ignacio Díaz Bidart, quien reconoció haber gestionado una reunión con los socios de Villafuel, empresa de un socio de Aldama que hoy es el centro del caso Hidrocarburos en la Audiencia Nacional. De nuevo, lo pidió Koldo. Algo extraño, dijo el fiscal, dado que Industria no era el ministerio competente para ello. «¿Dio cuenta a la ministra de la reunión?». «Ahora mismo no recuerdo si le transmití esto o no, porque ese día había cuatro asuntos importantes sobre la mesa».
Transportes, Industria, Hacienda… La lista de ministerios tocados por la trama es amplia. El jefe de Gabinete de Illa en Sanidad también atendió a Koldo García. Víctor Francos se reunió tres veces con él porque así se lo pidió el hoy presidente de la Generalitat. Los negocios que se plantearon en este caso no salieron adelante.
Era normal atender a las llamadas del asesor porque, como testificó el jefe de Gabinete de Ábalos, Ricardo Mar, Koldo tenía «hilo directo» con el ministro, que en plena ebullición de la trama era además secretario de Organización del PSOE. Por otro lado, la ex secretaria de Ábalos, Ana María Aranda, declaró que veía aparecer a Aldama «por las dependencias del ministro, solo o en algunas ocasiones acompañado de Koldo García». La testigo confirmó que Jésica Rodríguez, ex amante de Ábalos, estuvo en 13 de sus 293 viajes oficiales.
Asimismo, las auditoras del Ministerio de Transportes capitaneado por Óscar Puente fueron interrogadas por el fiscal jefe Anticorrupción por el hecho de que en un espacio temporal de 38 minutos se duplicara de cuatro millones a ocho la compra de material sanitario a Soluciones de Gestión, la mercantil vinculada a la trama. En sus respuestas, las peritos mostraron su sorpresa porque Koldo García estuviera encima de ese contrato. También resaltaron que el contrato se duplicó justo después de enviar un correo a Aldama. Las expertas explicaron que «la estimación técnica del Ministerio» eran cuatro millones y que ellas no cuestionaban la cifra sino «la orden de adquisición». «Objetivamente, nadie nos ha dicho por qué se produce ese cambio», agregaron.
Y los peritos del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil enterraron la posibilidad de que los audios incautados a Koldo se manipularan.
