Publicado: octubre 2, 2026, 10:07 pm

El Congreso ha amanecido este viernes blindado. El debate de los dos decretos con medidas sobre vivienda ha propiciado un debate tenso dentro del hemiciclo, y también con movimiento en los alrededores de la Cámara. Pasadas las 10.15 horas de la mañana, los centenares de personas que permanecían desde el sábado acampadas en la Puerta del Sol han marchado hacia el Congreso, con los apenas 500 metros que separan la plaza del Parlamento completamente blindados por decenas de agentes.
Los manifestantes han echado a andar a paso lento por la Carrera de San Jerónimo. Tras atravesar la plaza de Canalejas, totalmente blindada por la Policía Nacional, han continuado hacia el Congreso bajo el grito de «la lucha es el único camino». Cuando el reloj rozaba las 11.00 de la mañana, hora marcada para el inicio del debate, la manifestación encabezada por el Sindicato de Inquilinas han llegado al Congreso, donde las autoridades han vallado la zona para impedir el acceso hasta la puerta principal.
En una de las calles que desembocan al Congreso, Cedaceros, se han desplegado más de 50 uniformados de la UIP. Las vallas y la presencia policial han convertido la Cámara Baja en una especie de fortín blindado, ante el que los congregados solo podían lanzar cánticos como «esto es lucha de clases, no podemos hacer las paces». También se veían algunas pancartas como «PSOE y Sumar traidores responsables».
Mientras en el interior del hemiciclo discurría el debate, con Pedro Sánchez en su escaño -algo inusual cuando se debaten decretos-, los cánticos seguían frente a la barrera que ha marcado la policía a escasos metros de la entrada de la Cámara. Al otro lado, varios furgones y aproximadamente una treintena de agentes de la Policía Nacional.
Pasadas las 15.00 horas de la tarde, PP, Vox y Junts consumaron lo previsto y votaron en contra de ambos decretos, tumbando todas las medidas de vivienda aprobadas. «Vergüenza, vergüenza», corearon en respuesta los centenares de manifestantes congregados fuera. Tras la votación, varios grupos de personas retornaron desde el Congreso hacia la Puerta del Sol, y allí prosiguieron los cánticos: «¿Dónde está el Gobierno progresista?»
Por la mañana, antes de salir de la Puerta del Sol, la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, volvió a censurar la prevista derogación de los dos decretos que se consumó horas después. «Hoy es un día muy grave. Vemos como una medida de mínimos, que el pueblo ha pedido en la calle, va a tumbarse en el Congreso», lamentó Del Río, para quien la Cámara Baja es «puramente rentista»: «Defiende la especulación por encima de la vida», sentenció momentos antes de que los decretos decayeran por la votación de los diputados.
«Hay una desconexión descomunal entre lo que está pidiendo la sociedad y lo que se va a votar hoy en el Parlamento», reiteró antes de que se consumara la votación. Además garantizó que el Sindicato de Inquilinas y otras organizaciones pretenden «seguir organizando este descontento» para «traducirlo en mejoras legislativas reales»: «No vamos a parar hasta conseguir el derecho a la vivienda en este país».
De hecho, tras una Asamblea celebrada por la tarde, el Sindicato de Inquilinas ha decidido no sólo mantener la protesta, con más de 1.800 tiendas en Sol, sino extenderla hacia Callao, una de las plazas más concurridas de Madrid y muy cerca de la Gran Vía. Los manifestantes marchan a esta ahora hacia Cibeles al grito de la «lucha seguirá cueste lo que cueste».
Tras recorrer las principales calles del centro de la capital, la marcha ha regresado, cerca de la medianoche a la Puerta del Sol.
«Más allá de que haya tiendas de campaña o no en la Puerta del Sol, esto tiene que ser la mecha que comience la lucha. La acampada no es un fin, es un símbolo histórico», ha defendido Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, a las puertas del Congreso. «Queremos un cambio estructural. Vamos a por la huelga general», ha insistido, en un llamamiento que será el lema de la manifestación prevista para este sábado.
En referencia a un adelanto electoral, Racu ha asegurado que cada uno está haciendo «sus cálculos políticos», pero ha afirmado que el sindicato se centra en la lucha de la calle. «Estamos hartos de que usen nuestro sufrimiento, nuestras precariedades, para sus propios cálculos. Pase lo que pase, gobierne quien gobierne, el plan está claro: caminamos hacia la huelga general», ha insistido la portavoz, que ha cargado contra la derecha y la ultraderecha, a quien hace principalmente responsable de las políticas que han generado la crisis de la vivienda.
