Publicado: junio 6, 2026, 6:07 am
Seguramente no les sonarán sus caras. Tampoco les dirán mucho sus nombres. Nunca han ocupado cargos de relevancia en las instituciones ni hasta ahora habían acaparado titulares de periódicos de tirada nacional. Laura López Mendizábal, doctora en Biología de 31 años, y Roberto González, ingeniero de Telecomunicación de 50, también son militantes socialistas y críticos con la deriva actual del partido al que se afiliaron siendo muy jóvenes. Pero no son «los de siempre», la expresión que desde el ala oficialista se utiliza para referirse a los contados cargos en activo que, como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, alzan internamente la voz para mostrar sus discrepancias con Pedro Sánchez.
Estos dos madrileños forman parte de ReActiva, un movimiento horizontal en fase de expansión territorial que reivindica la necesidad de «un PSOE fuerte, democrático y conectado con la sociedad» que pueda frenar de forma efectiva «el crecimiento de una ultraderecha disruptiva, reaccionaria y antipolítica». Su germen está en el manifiesto Socialdemocracia 21 publicado en enero por el ex ministro Jordi Sevilla, que ahora ha dado un paso un lado «para no caer en el hiperliderazgo» que precisamente se censura desde esta corriente discordante con el aparato.
En una carta dirigida a afiliados y simpatizantes socialistas, reclaman que Sánchez que adelante las elecciones generales, que no se sea el candidato y que convoque un congreso extraordinario para ceder el mando del partido de forma que se abra «de verdad» una nueva etapa. Justo lo contrario de lo que figura en la hoja de ruta del presidente del Gobierno. «Lo que no se pone por escrito, lo que no se verbaliza, parece que no existe. Y es lo que nos están haciendo a los militantes que opinamos distinto. Como no se nos deja hablar parece que no existimos», expone Laura para justificar la iniciativa pese a las escasas posibilidades de que pueda causar un mínimo efecto en su destinatario.
El argumento que esgrime este colectivo, según explica Roberto, es que por mucho que el líder de los socialistas parapete tras los datos de crecimiento y empleo para justificar su intención de agotar la legislatura pese a la falta de apoyos parlamentarios y la acumulación de causas judiciales que afectan a su entorno «la macroeconomía a no llena neveras»: «Tú puedes hacerte las trampas al solitario que quieras, pero la realidad es la que es. Y lo que no puedes hacer es intentar salir del atolladero metiéndote en otro más grande».
En una reunión celebrada esta semana en Madrid con un centenar de asistentes de 10 federaciones, la corriente ReActiva cuestionó «la política de eslóganes que se quedan en nada» que atribuyen al Ejecutivo de Sánchez y que consideran intolerable cuando se está hablando «de cuestiones tan importantes como el acceso a la vivienda». También se puso en valor el papel de «los concejales que se patean barrios y pueblos y los alcaldes que luchan contra las verdaderas problemáticas graves que tiene este país y a los que se está ninguneando de un manera terrible con tal de mantener la estrategia nacional».
«El PSOE es desde el último militante de base hasta la gente que está en Ferraz», advierte la doctora en Biología. «Si no se destroza a la infantería el ejército no se destroza», añade el ingeniero de Telecomunicaciones incidiendo en el temor al «castigo en las urnas» que pueden sufrir los candidatos en las municipales y autonómicas de 2027 se celebran antes las generales. A lo que añade en referencia a Sánchez: «A ti te pueden votar unos u otros, pero tú gobiernas para todos. Ahora se va al muro, en lugar de intentar ampliar la base. Haces el hoyo y tu hoyo cada vez es más pequeño y el muro más alto».
Sobre la eventual responsabilidad del presidente en los casos de corrupción que han impactado en su círculo más próximo, ambos jóvenes también coinciden. «Habrá que usar la doctrina de Esperanza Aguirre, que se tuvo que ir porque decía que no sabía nada. Si usted dice que no sabía nada le pasa lo mismo que a Esperanza Aguirre», sostiene él. «Tengas conocimiento o no, tú tienes una responsabilidad por la gente a la que has puesto en tu equipo», agrega ella.
Los dos portavoces de esta corriente coinciden además en que si han podido «dar este paso» de dar voz a la crítica mayoritariamente soterrada en el partido es porque no tienen el «miedo orgánico» a perder sus trabajos «ni el de los que verdad creen que es o nosotros o el caos». Además, aprovechan para advertir que «las ideas de la socialdemocracia tienen que volver a implementarse en el PSOE» porque si no acabará convertido en «una secta».
Cuando se les pregunta si hay algo que quieren añadir, Laura hila este argumento final que debería ser de interés para Ferraz por mucho que lo pronuncie una militante de base hasta ahora desconocida para el gran público: «No hay que darle la espalda al descontento. Hay que entenderlo y darle una solución de verdad, no un titular. Decir que la gente descontenta son la fachoesfera no tiene ningún sentido. Esa gente descontenta vive en tu país, quiere una España en la que pueda vivir. No puede ser que todos los que no estén de acuerdo contigo sean fachas. Y además hemos creado un problema enorme dando a la extrema derecha una identidad que no tenían simplemente por el hecho de intentar ridiculizarlos».
Las reclamaciones
ELECCIONES EN 2026. El movimiento ReActiva reclama a Pedro Sánchez que adelante las generales «no como cesión a la derecha, sino como acto de higiene democrática». «Cuando el Gobierno dedica más energía a defenderse que a gobernar hay que devolver la palabra a la ciudadanía», advierten.
UN PASO ATRÁS. Reclaman al presidente del Gobierno que no sea el candidato y que convoque un congreso extraordinario para ceder el mando del PSOE:«No se trata de negar sus aciertos ni de borrar su etapa, sino de reconocer que su ciclo está agotado y que el partido no puede convertirse en la defensa personal de un liderazgo».
OBJETIVO. «Estas propuestas no nacen contra el PSOE, sino para evitar que el PSOE se debilite más. Nacen para impedir que la derecha y la extrema derecha conviertan nuestros errores en una enmienda total socialismo democrático», puntualizan.

